Los sondeos a pie de urna en Israel no otorgan a ninguno de los bloques la mayoría parlamentaria necesaria para formar gobierno, lo que abre la puerta a negociaciones de coalición prolongadas o a nuevas elecciones. La incertidumbre sobre la futura política hacia Irán también mantiene en alerta a los mercados por sus posibles efectos en las expectativas de suministro de crudo, la inflación y los activos globales. El Brent cerró el martes en 113,88 dólares por barril, con una prima de riesgo geopolítico considerable ya incorporada en el precio.
Los sondeos apuntan a un Parlamento sin mayoría
Los sondeos publicados el martes sitúan al bloque gobernante del primer ministro Benjamin Netanyahu por detrás de la oposición, encabezada por el exjefe militar Gadi Eisenkot. Ninguno de los dos bandos parece alcanzar los 61 escaños necesarios para gobernar, por lo que el reparto definitivo de fuerzas y las posibles alianzas siguen sin resolverse.
El Likud de Netanyahu aún aparece como el partido más votado, con una proyección de 24 escaños. La formación Yashar, de Eisenkot, obtendría 22. La participación nacional fue del 77,7%. Las cifras son preliminares y tanto la distribución final de escaños como la composición del próximo gobierno están pendientes de confirmación.
Los partidos árabes pueden influir en las negociaciones
La mayor participación de la comunidad árabe israelí fue uno de los rasgos destacados de la jornada. La Lista Conjunta y Ra’am sumarían, según las proyecciones, 18 escaños, frente a los 10 que tenían en el Parlamento anterior. Ese aumento podría darles peso en las conversaciones para formar una coalición.
Eisenkot ha descartado incorporarlas formalmente a un gobierno de coalición. Si ninguno de los bloques consigue apoyos suficientes, las negociaciones podrían alargarse o desembocar en nuevas elecciones. Por ahora, el panorama parlamentario no permite fijar un calendario claro para la formación de gobierno ni anticipar con precisión su orientación política.
La incertidumbre sobre Irán mantiene la atención en el crudo
Tanto Netanyahu como Eisenkot respaldan el uso de la fuerza militar para impedir que Irán obtenga armas nucleares. La incertidumbre derivada del bloqueo electoral se centra en cuándo y cómo podría actuar el próximo gobierno, mientras los mercados valoran la posibilidad de que Estados Unidos e Israel reanuden los ataques contra Irán.
Los operadores de crudo sopesan el riesgo de una escalada regional y sus posibles consecuencias para las expectativas de suministro. El Brent cerró el martes en 113,88 dólares por barril, con una prima geopolítica significativa. Si los precios del petróleo se mantienen elevados, los costes energéticos podrían seguir repercutiendo en la inflación y en la valoración de los activos financieros. El resultado electoral, por sí solo, no permite concluir que vaya a producirse una acción militar ni anticipar la trayectoria del crudo.
También podrían verse afectadas las acciones y las criptomonedas si cambia el apetito general por el riesgo, aunque no se detalló una reacción concreta de esos mercados.