Las acciones de IBM subieron más de un 5%, hasta 264,27 dólares, en la negociación posterior al cierre del 21 de octubre, después de que la compañía presentara unos resultados del tercer trimestre por encima de las expectativas de Wall Street. La reacción del mercado fue claramente más favorable que tras la anterior publicación de resultados, cuando el valor sufrió una fuerte venta. Los inversores centraron su atención en el beneficio ajustado, los ingresos y el ritmo de crecimiento del negocio de software.
El beneficio ajustado alcanza los 2,95 dólares por acción
En el trimestre cerrado en septiembre, IBM comunicó un beneficio ajustado de 2,95 dólares por acción, un 11% más que un año antes y por encima de la estimación media de 2,85 dólares recopilada por FactSet. Los ingresos aumentaron un 5% interanual, hasta 17.100 millones de dólares, frente a los 16.820 millones previstos.
La combinación de una cifra de beneficios y unos ingresos superiores a lo esperado indica que la computación en la nube, el software y los servicios tecnológicos relacionados contribuyeron al desempeño trimestral. Para los inversores, tanto la magnitud de esta mejora frente a las previsiones como la capacidad de IBM para mantener el crecimiento de los ingresos serán factores relevantes al valorar la compañía y la evolución posterior de la acción.
Los ingresos de software crecen un 8%
Los ingresos del negocio de software de IBM aumentaron un 8% interanual, hasta 7.800 millones de dólares, frente al crecimiento del 6,3% que esperaban los analistas. La división avanzó a un ritmo superior al del conjunto de la compañía y fue uno de los principales apoyos de los resultados, en un contexto de atención sostenida a la demanda de software empresarial y servicios asociados.
El consejero delegado, Arvind Krishna, afirmó en un comunicado de la empresa que la ejecución disciplinada durante el trimestre aceleró el crecimiento de los ingresos y permitió generar un sólido flujo de caja libre. Al destacar conjuntamente el crecimiento de la facturación y la generación de efectivo, la dirección puso el foco también en la eficiencia operativa y en la capacidad de IBM para convertir la actividad comercial en caja.
La acción aún no había recuperado toda la caída del verano
A pesar de la subida registrada tras la presentación del tercer trimestre, las acciones de IBM todavía no habían recuperado por completo la caída del verano antes de conocerse los nuevos resultados. El 14 de julio, cuando la compañía publicó cifras preliminares del segundo trimestre, tanto el beneficio como los ingresos quedaron por debajo de las expectativas. La acción se desplomó un 25% ese día, en su mayor descenso diario de la historia de IBM.
IBM atribuyó entonces el desempeño a cambios relacionados con la composición del negocio o con la demanda, aunque la información disponible en ese momento no permitía determinar el alcance de esas variaciones. Los últimos resultados, con ingresos, beneficio ajustado por acción y ventas de software por encima de las previsiones, han mejorado temporalmente la percepción del mercado sobre la evolución operativa de IBM a corto plazo. Los inversores seguirán pendientes de si el crecimiento del software se mantiene en los próximos trimestres y de si el flujo de caja libre conserva su nivel actual.