Project Eleven y Relm están analizando cómo los avances en computación cuántica podrían afectar a los seguros de criptoactivos. El estudio se centra en la seguridad de las claves privadas, la custodia y los criterios que podrían utilizar las aseguradoras para identificar y valorar nuevos riesgos. El debate plantea si los controles de seguridad y las condiciones actuales de las pólizas contemplan posibles amenazas a los sistemas criptográficos.
Por qué preocupa la computación cuántica a las aseguradoras
Los criptoactivos dependen de la criptografía para proteger los monederos, autorizar transacciones y controlar el acceso a los fondos. Los avances en computación cuántica podrían modificar las hipótesis de seguridad en las que se basan algunos algoritmos criptográficos actuales. Para las aseguradoras, esto sitúa bajo examen la gestión de claves privadas, los permisos de los monederos y las firmas de las transacciones.
Por ahora, el riesgo cuántico es una cuestión de seguridad futura, no una causa confirmada de pérdidas generalizadas en criptoactivos. Sus posibles efectos, además, no se limitarían a los proyectos de blockchain y las plataformas de negociación: también podrían afectar a custodios, aseguradoras e inversores institucionales que deben acreditar que gestionan los activos de forma segura.
Si los modelos de riesgo no contemplan nuevas formas de ataque, las aseguradoras podrían tener que revisar las coberturas, las exclusiones y los criterios para evaluar siniestros. Esto sería relevante tanto para las empresas cripto que buscan cobertura como para las instituciones que integran los seguros en sus controles de riesgo.
Relm y Project Eleven estudian los límites de las coberturas
Relm opera en el ámbito de los seguros para criptoactivos, mientras que Project Eleven se centra en los riesgos vinculados a la computación cuántica. Su análisis explora cómo esta tecnología podría cambiar la evaluación de los riesgos cripto, qué exposiciones encajan en las pólizas actuales de ciberseguridad y cuáles podrían requerir condiciones específicas.
Las aseguradoras también podrían tener que precisar qué información técnica y de gobernanza deben facilitar los asegurados. El momento en que aparezca una posible amenaza es otro factor: aunque todavía no haya provocado pérdidas directas, las entidades podrían tener que considerar la evolución del riesgo durante la vigencia de una póliza y comprobar si el asegurado ha tomado medidas, como migrar claves, actualizar algoritmos criptográficos o separar activos.
Para los titulares de criptoactivos y los proveedores de servicios, aclarar de antemano quién es responsable de cada medida de seguridad puede ayudar a definir cómo se gestionan los riesgos, en lugar de dejar esas cuestiones para después de un incidente.
Sin detalles sobre pólizas ni fecha de lanzamiento
La información disponible indica que Project Eleven y Relm están explorando la relación entre el riesgo cuántico y los seguros de criptoactivos. No han comunicado el tamaño de las pólizas, las primas, los límites de cobertura ni una fecha oficial de lanzamiento. Tampoco han identificado ninguna red blockchain o criptoactivo que haya sufrido un ataque cuántico.
Las cuestiones inmediatas se centran, por tanto, en cómo identificar el riesgo y diseñar los productos: si las aseguradoras podrán obtener datos suficientes para evaluar las amenazas cuánticas, si los asegurados podrán demostrar que han actualizado sus sistemas de seguridad y cómo podrían redactarse contratos ante un evento tecnológico que aún no se ha producido, pero que podría afectar al control de los activos. Las condiciones concretas de cobertura siguen sin hacerse públicas.