- Se espera que la tasa de inflación general de México en la primera quincena de junio se sitúe en 3.77% interanual, igual que a finales de mayo, a pesar de que la demanda de servicios durante el Mundial y las vacaciones de verano ejerce una presión al alza temporal sobre los precios, la tendencia general de los precios se mantiene estable.
- Se prevé que la tasa de inflación subyacente, que excluye los elementos de alta volatilidad, disminuya ligeramente de 4.15% a 4.14%, aunque continúa la tendencia a la baja de casi diez meses, sigue estando por encima del límite superior del rango objetivo del 3% más o menos un punto porcentual establecido por el Banco de México (Banxico).
- Debido a la persistencia de la presión inflacionaria, el mercado ha adoptado una postura de espera prolongada respecto a la política monetaria del Banco de México, y los analistas y las instituciones financieras encuestadas generalmente esperan que la tasa de interés de referencia se mantenga sin cambios en el nivel actual del 6.50% a largo plazo.
Inflación general se mantiene estable
Según la mediana de una encuesta realizada a 12 economistas y analistas, se espera que la tasa de inflación general de México en la primera quincena de junio registre un 3.77% interanual. Este dato es completamente igual al nivel de finales de mayo, lo que indica que, aunque la actividad económica externa es activa, el nivel general de precios al consumidor del país se ha mantenido en un rango de operación relativamente estable a mediados del año. En términos mensuales, se espera que los precios generales aumenten ligeramente un 0.10% en la primera quincena de junio, impulsados por el ciclo de eventos del Mundial y el próximo repunte del sector turístico de verano, reflejando el papel de apoyo del consumo de servicios en los precios macroeconómicos.
Precios subyacentes muestran rigidez
Como un indicador más significativo para medir la presión de precios potencial, se espera que la tasa de inflación subyacente de México en la primera quincena de junio registre un 4.14% interanual, una ligera disminución de 0.01 puntos porcentuales respecto al 4.15% anterior. Aunque esta leve disminución marca que la inflación subyacente del país ha logrado una tendencia descendente durante nueve meses y medio consecutivos, su valor absoluto sigue siendo notablemente superior al objetivo central del 3% establecido oficialmente. La tasa de inflación subyacente permaneciendo por encima del 4% destaca la rigidez de los precios de bienes y servicios básicos en México, sugiriendo que el proceso de reducción de la inflación hacia el objetivo central sigue siendo desafiante.
Política monetaria estancada a largo plazo
En un panorama de precios complejo, la trayectoria de la política del Banco de México enfrenta una reconfiguración. Después de que Banxico redujera la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos a 6.50% a principios de mayo, el mercado generalmente considera que el ciclo de flexibilización monetaria iniciado en marzo de 2024 ha concluido sustancialmente. El subgobernador del Banco de México, Gabriel Cuadra, ha declarado recientemente que, en un contexto macroeconómico altamente complejo, es necesario mantener la estabilidad del entorno de tasas de interés. La última encuesta de Citigroup (C:US) confirma aún más este consenso de mercado, ya que la mayoría de las instituciones de cumplimiento han extendido la expectativa de tasas de interés sin cambios hasta 2027.
Se acerca ventana de datos clave
Esta semana, el mercado financiero de México enfrentará una doble prueba de política macroeconómica. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de México publicará oficialmente el miércoles el informe de inflación oficial de la primera quincena de junio, que también es la base directa para evaluar la resiliencia del consumo interno y la rigidez de los precios. Inmediatamente después, el jueves, el Banco de México celebrará una nueva reunión de política monetaria y anunciará la decisión sobre las tasas de interés. Si los datos oficiales de inflación muestran una rigidez al alza mayor de lo esperado, los responsables de la toma de decisiones podrían emitir señales más agresivas en la declaración posterior, consolidando aún más la lógica de precios del mercado para mantener altas tasas de interés por un período más prolongado.