El IRS ha publicado dos documentos sobre operaciones con ETF acogidas a la Sección 351 del Código de Rentas Internas de Estados Unidos. El foco está en si los activos aportados reflejan desde el principio la cartera que el fondo pretende mantener. La medida no pone fin a estas operaciones, pero apunta a que las aportaciones con carteras muy distintas de las posiciones finales del ETF podrían considerarse hechos imponibles.
La cuestión es relevante porque la Sección 351 se ha convertido en una vía para dotar de activos iniciales a algunos ETF. Más de 100 fondos nuevos han recurrido a estas operaciones para captar alrededor de 20.000 millones de dólares. Entre las firmas participantes figuran Alpha Architect y Cambria. Esta estructura puede permitir a los inversores trasladar posiciones concentradas en unas pocas acciones a un ETF más diversificado sin materializar de inmediato las plusvalías derivadas de la aportación.
El IRS examina la cartera desde el momento de la aportación
Uno de los documentos es una resolución tributaria del IRS. En ella, el organismo señala que los valores aportados a un ETF bajo la Sección 351 deberían reflejar sustancialmente la cartera definitiva del fondo desde el inicio. Si un inversor aporta primero una cartera dominada por una sola acción y el ETF reduce después esa posición gradualmente para diversificarse, el IRS podría considerar que se trata de una operación imponible, y no de una simple transferencia de activos.
Un ejemplo citado con frecuencia es el de un inversor que aporta una cartera con una posición de aproximadamente el 20% en Meta, junto con otros valores, y recibe participaciones de un ETF diversificado. El análisis fiscal no depende únicamente de la estructura formal de la operación: también cuentan la intención inicial de quienes participan, la diferencia entre los activos aportados y la cartera final del fondo, y las operaciones que este realice tras su lanzamiento.
El IRS también publicó un aviso para solicitar comentarios del público. El documento abarca las operaciones bajo la Sección 351 y otros asuntos fiscales y de diseño de productos ligados a los ETF, incluidos los ETF de box spreads. Como el aviso aún está en fase de consulta, siguen sin aclararse el alcance de cualquier medida posterior, su posible aplicación y el tratamiento fiscal de algunas operaciones.
Los gestores podrían revisar el diseño y la documentación
Los gestores de ETF, sus asesores y los inversores que participan en operaciones bajo la Sección 351 podrían tener que dejar constancia más detallada del propósito de la aportación, los activos transferidos, las posiciones previstas del fondo y sus planes de rebalanceo tras el lanzamiento. También podrían recibir un examen más minucioso las descripciones de los documentos del producto y los registros de las operaciones.
Los documentos no implican que vayan a desaparecer las operaciones bajo la Sección 351. Sí podrían limitar su uso para gestionar posiciones muy concentradas. El diseño de los fondos tendría que ajustarse más directamente a sus objetivos de inversión efectivos, en lugar de depender sobre todo de las operaciones posteriores al lanzamiento para alcanzar la cartera prevista.
El abogado fiscalista Thomas Zollers señaló en su análisis que los documentos plantean, como mínimo, tantas preguntas como respuestas. Max Schatzow, de AdvisorCounsel, también ha expuesto las normas y las estructuras de estas operaciones, con atención a las preocupaciones del IRS sobre las aportaciones de activos, las posiciones de los ETF y la intención de los participantes. Podrían publicarse nuevas directrices a medida que avance el proceso de consulta.
El sector debate el alcance de las nuevas directrices
Los documentos suscitaron rápidamente comentarios en el sector de los ETF y entre profesionales fiscales. El analista de ETF Dave Nadig afirmó que recibió varias llamadas y mensajes de texto poco después de su publicación, mientras las reacciones se extendían por las redes sociales. Brent Sullivan, de TaxAlphaInsider, instó a los participantes del mercado a revisar las condiciones de las normas antes de concluir, a partir de los titulares, que estas operaciones ya no son viables.
El debate pone de relieve cómo se entrecruzan el tratamiento fiscal, la comercialización de productos y las expectativas de los inversores en el mercado de ETF. Quienes estudien un fondo con características fiscales o de conversión de activos deben comprender sus posiciones, mecanismos de negociación, comisiones y posibles consecuencias fiscales, no solo la novedad de su estructura.
La respuesta del IRS, pendiente de la consulta pública
La incertidumbre propia del ciclo electoral, los tipos de interés al alza, la guerra y la inflación ya contribuyen a un entorno de mercado volátil, en el que nuevos documentos normativos pueden dar pie a interpretaciones rápidas. Para los gestores y asesores de ETF, la tarea inmediata es comprobar que el texto regulatorio, los detalles de cada operación y los objetivos de los clientes sean coherentes.
Por ahora, los documentos sobre la Sección 351 señalan un mayor escrutinio, no una prohibición definida. Los participantes del mercado seguirán la respuesta del IRS a los comentarios, los criterios que utilice para distinguir las transferencias ordinarias de activos de las estructuras cuyo objetivo principal sea evitar impuestos, y los posibles cambios de los gestores en las carteras iniciales o en sus planes de negociación posteriores a la cotización.