El saldo de efectivo del Tesoro de Estados Unidos podría situarse en torno a 950.000 millones de dólares a finales de septiembre y subir hasta aproximadamente 1,05 billones a finales de octubre. En una reunión celebrada el 22 de septiembre en la Reserva Federal de Nueva York se analizó si el Tesoro podría colocar parte de ese efectivo inactivo en el mercado de repos overnight, pero los funcionarios no ofrecieron detalles sobre el importe, la fecha de inicio ni el marco operativo. Para Bitcoin, la discusión todavía no equivale a una inyección directa de liquidez. Cualquier apoyo a los mercados dependería de que el plan modificara finalmente las condiciones de financiación a corto plazo.
El Tesoro analiza los repos, pero aún no fija un programa
El efectivo operativo del Tesoro se mantiene en su cuenta en la Reserva Federal, conocida como Treasury General Account (TGA). Un análisis presentado en mayo al Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro examinó una estructura mediante la cual el Tesoro prestaría parte de ese efectivo durante la noche a cambio de valores del Tesoro estadounidense. En ese esquema, los fondos saldrían de la TGA, mientras que los saldos de reservas de los bancos en la Fed podrían aumentar.
El Tesoro obtendría intereses de repos por el efectivo prestado, pero un aumento de las reservas bancarias también elevaría el gasto por intereses de la Reserva Federal. El beneficio económico para el conjunto del Gobierno dependería, por tanto, del diferencial entre la tasa de repo que recibiría el Tesoro y el interés que la Fed paga sobre los saldos de reservas, una vez descontados los costes operativos y administrativos. La propuesta consistiría en que el Tesoro prestara efectivo; no sería equivalente a que la Reserva Federal comprara bonos.
Los funcionarios del Tesoro y los participantes del mercado debatieron esta estructura en la reunión de la Fed de Nueva York, pero no anunciaron un programa formal de préstamos en repos. Los planes anteriores de gestión de efectivo del Tesoro tampoco identificaron los 950.000 millones o los 1,05 billones de dólares como fondos disponibles para invertir en repos. Esas cifras reflejan principalmente las necesidades de pagos del Gobierno y el nivel previsto del saldo de la cuenta.
El análisis de mayo apunta a un beneficio fiscal limitado
El análisis de mayo del Comité Asesor de Endeudamiento del Tesoro adoptó una perspectiva prudente sobre el posible rendimiento económico de la operación. Uno de los miembros que participó en la presentación estimó que, en un entorno en el que las reservas bancarias ya son abundantes, colocar efectivo excedente en el mercado de repos podría generar un rendimiento económico potencial de entre 0 y 2 puntos básicos para el conjunto del Gobierno.
El comité señaló que la ganancia potencial podría ser limitada, mientras que la creación y gestión del programa exigirían decisiones sobre su estructura, la gestión de riesgos y sus efectos en el mercado. Por ello, recomendó continuar estudiando la propuesta. El rango estimado responde a un determinado entorno de tipos de interés y reservas; no representa un rendimiento que el Tesoro pueda asegurar ni determina cuánto efectivo podría colocarse en el mercado de repos.
El plan de gestión de efectivo publicado por el Tesoro en agosto proyectó un saldo de la TGA de 950.000 millones de dólares a finales de septiembre y de aproximadamente 1,05 billones a finales de octubre, con un margen de incertidumbre de más o menos 50.000 millones. Un saldo elevado en la TGA no significa que una cantidad equivalente vaya a entrar en el mercado de repos overnight. Cualquier operación dependería de las necesidades de efectivo del Tesoro, de su decisión de prestar los fondos y de las reglas definitivas.
Los mercados monetarios muestran poca tensión de financiación
Roberto Perli, responsable de la Cuenta del Sistema de Mercado Abierto de la Reserva Federal, afirmó en la reunión que las tasas del mercado monetario overnight habían promediado recientemente un nivel ligeramente inferior al interés pagado sobre las reservas. Esto sugiere que las reservas bancarias continúan en la parte alta del rango que la Fed considera abundante.
Perli también señaló que, durante las semanas anteriores a la decisión de la Fed en agosto de comprar letras del Tesoro, el mercado absorbió unos 400.000 millones de dólares de emisiones netas de letras. Las tasas repo solo afrontaron una presión alcista limitada durante ese periodo. En otras palabras, el reciente aumento de la oferta de deuda pública a corto plazo no mostró señales claras de tensión en la financiación mediante repos.
Estas observaciones no permiten anticipar qué ocurriría si el Tesoro comenzara a prestar efectivo. Sí indican que los mercados no están esperando actualmente una gran inyección para aliviar una presión inmediata de financiación. Si el Tesoro pone en marcha un programa, su efecto dependerá del importe prestado, del calendario de despliegue y de los cambios que puedan producirse en las tasas repo y en los saldos de reservas bancarias.
Bitcoin necesita pruebas de un cambio real en la liquidez
Si el Tesoro termina prestando efectivo a través del mercado de repos y la operación alcanza un tamaño suficiente para reducir los costes de financiación a corto plazo, las condiciones financieras de los activos de riesgo podrían verse afectadas. Sin embargo, entre esa posibilidad y una mayor demanda de Bitcoin hay varios pasos intermedios: un aumento de las reservas bancarias no reduciría automáticamente los costes de financiación ni se traduciría necesariamente en nuevas compras de Bitcoin.
En el momento correspondiente al registro de datos, Bitcoin cotizaba a 84.431,27 dólares, con una caída del 2,26% en 24 horas, una subida del 11,12% en 30 días y un avance del 7,18% en siete días. Esos movimientos de precio no demuestran que el debate sobre la gestión de efectivo del Tesoro haya afectado al mercado de criptomonedas. Los documentos existentes del Tesoro y de la Reserva Federal tampoco calculan el impacto específico de la operación sobre el precio o la demanda de Bitcoin.
Los datos clave serán si el Tesoro adopta una decisión formal, qué tamaño tendrá la operación anunciada y si las tasas repo y los saldos de reservas muestran cambios identificables una vez desplegados los fondos. Hasta que aparezcan esos detalles, un saldo de efectivo del Tesoro cercano al billón de dólares no puede considerarse directamente una fuente de estímulo para Bitcoin.