La inversión en centros de datos para inteligencia artificial (IA) sigue creciendo y ha intensificado la competencia entre Nvidia, AMD, Broadcom y los proveedores de servicios en la nube que desarrollan sus propios chips. Detrás de esa disputa, TSMC fabrica chips lógicos para varios de los principales proveedores, lo que le proporciona escala y relaciones con clientes que elevan las barreras de entrada en el negocio de fabricación por contrato.
Todavía no está claro qué diseñador de chips terminará ganando cuota de mercado, pero TSMC podría seguir captando pedidos gracias a la expansión general de la infraestructura de IA. Su posición competitiva en fabricación también difiere de forma significativa de la de Intel.
Nvidia afronta una competencia más amplia
Nvidia sigue siendo el mayor proveedor de unidades de cómputo para centros de datos, después de haber tomado una ventaja temprana en computación para IA. AMD está ampliando su negocio de GPU, mientras que Broadcom trabaja con grandes operadores de servicios en la nube en el desarrollo de chips de IA adaptados a cargas de trabajo específicas. En algunas aplicaciones, estos chips personalizados pueden ofrecer capacidad de cómputo a menor coste o con mayor eficiencia, lo que presiona la cuota de las GPU de propósito general de Nvidia y AMD.
La capacidad de Nvidia para conservar su liderazgo a largo plazo dependerá de la demanda de sus clientes, el rendimiento de sus chips, su ecosistema de software y la capacidad de suministro disponible. Las tres principales categorías de proveedores comparten un elemento relevante: sus chips lógicos son fabricados por TSMC o dependen en gran medida de la capacidad productiva de la compañía.
TSMC conserva el liderazgo de las fundiciones
TSMC fabrica chips lógicos relevantes para Nvidia, AMD y Broadcom, además de atender a otros clientes de computación para IA. Las estimaciones del sector sitúan en el 72,5% la cuota de TSMC en los ingresos mundiales de fabricación de semiconductores por contrato dentro de este segmento durante el segundo trimestre, muy por delante de otros fabricantes.
Intel no figuró entre las diez primeras compañías. Su negocio de fabricación por contrato continúa en una fase de reestructuración y todavía necesita atraer clientes externos al tiempo que mejora sus capacidades de producción. Aunque las operaciones de Intel se recuperen, es poco probable que la empresa desafíe a TSMC en la fabricación de chips avanzados para computación en el corto plazo.
La ventaja de TSMC no procede únicamente de su escala productiva. También se apoya en relaciones de larga duración con sus clientes en materia de fabricación y cadena de suministro. Sus rivales pueden ganar contratos concretos, pero arrebatar en poco tiempo una parte sustancial del negocio total de TSMC exigiría superar limitaciones de capacidad, rendimiento de fabricación, validación de procesos y costes asociados al traslado de los clientes a otro proveedor. Mientras la demanda de computación para IA siga creciendo, TSMC podría continuar asegurando una parte considerable de los pedidos de fabricación vinculados a esta expansión.
Los grandes operadores de nube elevan el gasto en centros de datos
En su última presentación de resultados, Nvidia indicó que el gasto de capital de los cinco mayores operadores mundiales de servicios en la nube especializados en IA se acercaría a 800.000 millones de dólares este año. La cifra podría subir a 1,3 billones de dólares el próximo año. Nvidia también calculó que la inversión anual mundial en centros de datos podría alcanzar entre 3 y 4 billones de dólares para 2030.
Estas cifras reflejan la magnitud de los recursos destinados a la infraestructura de IA, pero la distribución final del gasto dependerá de las arquitecturas de los chips, de la capacidad de desarrollo interno de los proveedores de nube y del ritmo de construcción de nuevos centros de datos. La competencia entre Nvidia, AMD, Broadcom y sus clientes del sector cloud también puede modificar la combinación de pedidos entre los distintos tipos de chips.
En el segundo trimestre, TSMC anunció una inversión adicional de 100.000 millones de dólares para ampliar sus instalaciones de producción en Arizona. El plan indica que la compañía está incorporando capacidad ante una previsión de mayor demanda de procesos avanzados. Para las fundiciones, inversiones de esta magnitud también elevan las barreras financieras y técnicas que deben afrontar los posibles competidores.
La última cotización de TSMC fue de 446,57 dólares por acción, 5,43 dólares menos en la sesión, equivalente a una caída del 1,20%. Los inversores seguirán atentos a si el gasto en centros de datos para IA se ejecuta según lo previsto, a si los clientes amplían sus programas de chips propios y a si la nueva capacidad de TSMC se traduce en ingresos estables. Estos factores determinarán en qué medida la compañía seguirá beneficiándose de la expansión de la cadena de suministro de chips para IA.