Netflix afronta una competencia creciente de YouTube por el tiempo de los espectadores. El 22 de septiembre, el analista de HSBC Mohammed Khallouf rebajó la recomendación de Netflix de «comprar» a «mantener» y redujo el precio objetivo de 96 a 76 dólares. La decisión refleja la presión sobre el beneficio neto y el avance continuado de YouTube en cuota de audiencia.
Las acciones de Netflix cayeron más de un 2%, hasta 71,76 dólares, durante la sesión del martes por la tarde en Estados Unidos. El valor acumulaba una caída superior al 23% en el año. La rebaja ha vuelto a poner el foco en la disputa por el tiempo de visionado entre las plataformas de streaming y en la capacidad de Netflix para convertir su inversión en contenidos en una participación sostenida de la audiencia y en crecimiento de los beneficios.
YouTube alcanza el 14,2% de la televisión estadounidense
En un informe dirigido a clientes, Khallouf señaló que YouTube se estaba beneficiando de una menor aceptación de las producciones originales de Netflix. A su juicio, las posibilidades de una recuperación significativa de la interacción de los usuarios de Netflix parecían limitadas a corto plazo.
Para Netflix, cuyo negocio se basa principalmente en las suscripciones, una reducción del tiempo de visionado puede afectar a las renovaciones y limitar la capacidad de monetizar el gasto en publicidad, adquisición de contenidos y producción propia. El impacto también se extiende a la valoración de la compañía, ya que el uso efectivo de la plataforma es un indicador central para sostener sus ingresos y rentabilidad.
Según los datos citados en el informe, YouTube alcanzó en julio una cuota récord del 14,2% del consumo televisivo en Estados Unidos. La participación de Netflix cayó al 7,8%, su nivel más bajo en varios años. La divergencia muestra que YouTube está ampliando su presencia en las pantallas del salón, y que parte de ese crecimiento procede directamente del tiempo que antes se dedicaba a Netflix.
Netflix entra en áreas dominadas por YouTube
Netflix ha aumentado su inversión en videopódcast, retransmisiones deportivas en directo y otros formatos al margen del cine y la televisión tradicionales. Con ello busca captar una mayor parte del tiempo de visionado. Sin embargo, estas categorías se solapan cada vez más con segmentos que YouTube lleva años cubriendo, lo que obliga a Netflix a mantener el gasto más allá de las series destinadas a sus suscriptores.
Khallouf indicó aun así que la recepción reciente del contenido original de Netflix seguía siendo débil, por lo que una recuperación clara de la interacción de los usuarios a corto plazo resultaba difícil. YouTube continúa ampliando su uso en televisores conectados gracias a una combinación de contenidos de creadores, videopódcast y vídeos subidos por los usuarios.
El aumento de la cuota de YouTube, propiedad de Alphabet, se ha convertido así en un factor competitivo para las expectativas sobre la valoración y la rentabilidad de Netflix. La presión no se limita a la captación de nuevos suscriptores: también afecta a la frecuencia con la que los usuarios utilizan el servicio y al rendimiento que la empresa puede obtener de sus inversiones en contenidos.
La rebaja refleja cautela sobre los beneficios
El cambio de «comprar» a «mantener» no supone un rechazo general a las perspectivas de negocio de Netflix. No obstante, el recorte de 20 dólares en el precio objetivo refleja una visión más prudente sobre la evolución de los beneficios y la interacción de los usuarios en el corto plazo.
El 22 de septiembre, la cotización de Netflix ya se encontraba por debajo del nuevo objetivo de 76 dólares. Por ello, la atención del mercado se centra en el rendimiento de las producciones originales, los cambios en el tiempo de visionado y la capacidad de las inversiones en deportes y videopódcast para generar retornos suficientes.
Las cifras principales son claras: YouTube alcanzó el 14,2% del consumo televisivo en Estados Unidos, mientras Netflix descendió al 7,8%; las acciones de Netflix cotizaban a 71,76 dólares durante la tarde del 22 de septiembre y acumulaban una caída superior al 23% en el año. La evolución posterior de los contenidos y de los resultados de Netflix será determinante para saber si la compañía puede frenar la pérdida de cuota de visionado.