La crisis de sucesión de las pequeñas empresas japonesas se agrava a medida que sus propietarios se jubilan sin un relevo definido. Cafeterías, posadas y otros negocios locales recurren a plataformas de traspaso como Relay y BATONZ para encontrar nuevos operadores. Para los dueños que se retiran, la cuestión no es solo cómo desprenderse de los activos, sino también si los establecimientos conocidos por la comunidad podrán seguir abiertos. Para los emprendedores más jóvenes, hacerse cargo de un negocio con marca, equipamiento y clientela puede ser una vía de entrada a una nueva actividad con un desembolso inicial menor.
Un emprendedor de 31 años se hace cargo de una cafetería por cero yenes
Kengo Ohama, de 31 años, trabaja seis días a la semana. Cada mañana recorre en motocicleta aproximadamente una hora desde su casa hasta la cafetería Country Road, en Mihara, prefectura de Hiroshima. Empieza alrededor de las seis de la mañana: limpia el local, prepara productos de pastelería, tuesta café y atiende a los clientes. Después del cierre deja listo el trabajo del día siguiente y normalmente no llega a casa hasta las once de la noche.
Ohama llevaba tiempo queriendo abrir una cafetería. Cuando vio Country Road anunciado en Relay, una plataforma japonesa de sucesión empresarial, decidió presentar su candidatura. Los anteriores propietarios, un matrimonio mayor que se preparaba para jubilarse, ya no podían continuar al frente del negocio por motivos físicos. Buscaban a alguien que cuidara del establecimiento y mantuviera su actividad.
El acuerdo obligaba a Ohama a seguir operando la cafetería, aunque le permitía rediseñar el interior por su cuenta. No se pagó ningún precio por la compra del negocio. Los activos operativos —la marca, el mobiliario, el equipamiento de cocina, las recetas y la información de los proveedores— se transfirieron por cero yenes. Actualmente, Ohama paga un alquiler mensual de 50.000 yenes.
El caso muestra por qué algunos propietarios de mayor edad no se concentran únicamente en el precio de venta. Mantener abierto el local puede ser tan importante como recuperar el valor económico del negocio. Para el sucesor, no tener que comprar una marca ni equipamiento libera recursos y tiempo para la operación diaria, la renovación y el marketing. Al mismo tiempo, el nuevo operador debe mantener la actividad y reconstruir el modelo de ingresos del establecimiento.
El 57,4% de las pequeñas empresas prevé cerrar cuando se marche el dueño
Una encuesta de 2023 de la Japan Finance Corporation reveló que el 57,4% de las pequeñas y medianas empresas consultadas esperaba cerrar cuando abandonara el negocio su operador actual, frente al 52,6% de 2019. Muchos propietarios no tienen hijos adultos que puedan heredar la empresa. Incluso cuando los tienen, pueden vivir en otra localidad, haber desarrollado su carrera profesional en otro sector o no estar dispuestos a asumir las exigencias de gestionar un pequeño negocio local.
La escasez de sucesores ha impulsado la demanda de plataformas especializadas en traspasos empresariales. Relay ha publicado alrededor de 900 negocios en total, de los que aproximadamente 350 continúan activos en la plataforma. Los propietarios suelen tener entre 60 y 70 años, mientras que los posibles sucesores se concentran principalmente entre los 30 y los 40.
BATONZ también gestiona adquisiciones convencionales de empresas que buscan expandirse. En marzo de 2026 había publicado más de 42.000 negocios y había facilitado acuerdos entre 3.421 compradores y vendedores. La plataforma conecta comercios que necesitan un sucesor tras la jubilación del propietario con particulares y compañías interesadas en entrar en nuevas regiones o sectores.
Tras sufrir un ictus, el dueño de una posada busca un sucesor fuera de la familia
Mori to Mizu Backpackers, en la prefectura de Nagano, refleja otra necesidad de sucesión. Akitaka Mitsui, que había trabajado como guía de viajes de aventura, abrió la posada en 2011. La pandemia de Covid-19 paralizó el turismo y obligó al establecimiento a cerrar temporalmente. Tras la reapertura, Mitsui tuvo que reducir la escala del negocio y recortar la plantilla.
En 2022, la llegada de visitantes había comenzado a recuperarse y Mitsui valoraba volver a ampliar las operaciones. Entonces sufrió un ictus. Aunque su estado no era grave, necesitó tratamiento hospitalario y los médicos nunca determinaron la causa, por lo que no se descartaba un nuevo episodio. Mitsui, de 67 años, decidió dejar de operar el negocio y recurrió a BATONZ para buscar un sucesor fuera de su familia. Explicó que nunca había previsto que sus hijos se hicieran cargo de la posada y que quería que eligieran su propio camino.
El sucesor fue Kota Fujisawa, un vecino de Nagano de 29 años. Fujisawa estudió en Tokio, trabajó posteriormente en consultoría y buscaba una forma de contribuir a la revitalización de su región natal. En mayo de 2024 asumió la gestión de la posada junto con dos amigos de la infancia; uno de ellos abandonó más tarde el equipo operativo. El establecimiento pasó después a llamarse Local Knot Backpackers.
Fujisawa señaló que el precio de la operación fue inferior a 10 millones de yenes. El acuerdo incluía la página web, el sistema de reservas y los empleados, pero no el edificio donde funciona la posada. El importe del alquiler mensual del inmueble no se ha divulgado.
El relevo obliga a decidir qué elementos conservar
Pasar de un puesto relativamente estable en una consultora a dirigir una pequeña empresa obligó a Fujisawa a asumir toda la cadena operativa, incluidos los servicios de alojamiento, la planificación de turnos y la experiencia del cliente. En su trabajo anterior se ocupaba de una parte de grandes proyectos; ahora tiene mayor autoridad para tomar decisiones y trata directamente con visitantes de todo Japón y del extranjero.
Sin embargo, hacerse cargo de un negocio consolidado no equivale a empezar desde cero. Fujisawa considera que cambiarlo todo convertiría Local Knot Backpackers en un lugar completamente distinto. El nuevo equipo ha tenido que conservar elementos reconocibles para los clientes habituales y, al mismo tiempo, modificar partes de la operación que ya no encajaban con las condiciones actuales.
Para el mercado japonés de pequeñas empresas, Relay y BATONZ hacen algo más que poner en contacto a compradores y vendedores. Ofrecen una vía para que negocios que probablemente cerrarían por falta de sucesor continúen funcionando bajo una nueva generación de propietarios. El precio de la operación, el alquiler del inmueble, la plantilla y las responsabilidades de gestión deben negociarse en cada caso. Los ejemplos de la cafetería y la posada muestran que la falta de relevo afecta a ambos lados del mercado.