Microsoft superó las previsiones de Wall Street para ingresos y beneficio ajustado en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, con un crecimiento interanual del 48% en Azure. Sus acciones subieron cerca de un 5% en la negociación posterior al cierre del miércoles. El flujo de caja libre, sin embargo, retrocedió mientras la compañía mantiene fuertes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial, lo que deja en primer plano el equilibrio entre crecimiento y generación de efectivo.
Ingresos trimestrales de 92.280 millones de dólares
En el trimestre cerrado el 30 de septiembre, Microsoft registró ingresos de 92.280 millones de dólares, un 19% más que un año antes y por encima de los 90.690 millones previstos por los analistas. El beneficio ajustado fue de 4,89 dólares por acción, frente a los 4,73 dólares del consenso. La cifra excluye unos 200 millones de dólares en efectos relacionados con la inversión de Microsoft en OpenAI.
Sin ajustes, el beneficio neto ascendió a 36.630 millones de dólares, o 4,92 dólares por acción, frente a 27.750 millones y 3,72 dólares por acción en el mismo periodo del año anterior. El flujo de caja libre siguió una trayectoria distinta: cayó un 27% interanual, hasta los 18.630 millones de dólares.
Azure factura 33.170 millones de dólares
Microsoft comunicó por primera vez los ingresos de Azure en términos absolutos: 33.170 millones de dólares en el trimestre. La cifra superó los 32.320 millones esperados por los analistas consultados por StreetAccount. El crecimiento de Azure se aceleró hasta el 48%, desde el 42% del trimestre anterior, y quedó por encima de la tasa superior al 44% que anticipaba el mercado.
La demanda de servicios de inteligencia artificial está impulsando la ampliación de los centros de datos. El gasto de capital y los costes de arrendamientos financieros sumaron 45.200 millones de dólares, alrededor de un 30% más que un año antes, aunque por debajo de los 50.670 millones estimados por los analistas. El volumen de estas inversiones, su rentabilidad futura y su efecto sobre el flujo de caja siguen siendo factores clave para valorar la calidad del crecimiento de Microsoft.
La nueva estructura separa dos grandes divisiones
Microsoft modificó por primera vez desde 1998 la presentación de sus resultados por segmentos: pasó de tres divisiones a dos. El nuevo segmento «Agents and Infra» generó 76.800 millones de dólares en ingresos, casi un 25% más y por encima de los 75.630 millones previstos por StreetAccount. Incluye Azure, los productos en la nube de Microsoft 365, productividad, licencias de servidores, soluciones sectoriales, tecnologías emergentes y servicios de soporte.
Los ingresos de Microsoft 365 en la nube alcanzaron los 27.780 millones de dólares, también por encima de la estimación de mercado de 27.370 millones. La nueva clasificación agrupa Azure con un conjunto más amplio de negocios; la publicación separada de los ingresos de Azure, en cambio, permite apreciar mejor la escala de ese servicio en la nube.
La otra división, «Devices and Consumer», obtuvo ingresos de 15.480 millones de dólares, un 3% menos interanual, aunque superó los 15.050 millones previstos. Abarca búsquedas y publicidad, Xbox, dispositivos y licencias del sistema operativo Windows vendidas a fabricantes. Microsoft señaló que las ventas de dispositivos y licencias de Windows bajaron un 22%.
La firma de investigación Gartner estimó que los envíos mundiales de ordenadores personales cayeron un 22,4% en el tercer trimestre. El encarecimiento de la memoria y el almacenamiento, que ha presionado al alza los precios, fue uno de los factores que pesaron sobre el mercado.
Inversión en IA y ajustes de plantilla
Mientras amplía su infraestructura de inteligencia artificial, Microsoft también está ajustando costes y plantilla. La compañía anunció 4.800 despidos en el primer trimestre de su ejercicio fiscal. El lunes comunicó que ofrecerá bajas voluntarias a un máximo de 60.000 empleados.
Durante el trimestre, Microsoft creó una división dedicada a la implantación de IA y lanzó una «superapp» de Copilot con funciones de programación. Estas iniciativas se enmarcan en la expansión de su negocio de inteligencia artificial y en los esfuerzos por gestionar la eficiencia del capital.
Las acciones de Microsoft cerraron el miércoles con una subida de cerca del 10% en lo que va de año, por debajo del avance del 13% del S&P 500. El alza tras el cierre siguió a unos ingresos y un beneficio superiores a las previsiones, junto con una aceleración de Azure; los resultados también reflejaron un menor flujo de caja libre y un aumento de la inversión en centros de datos.