Google ofrecerá sus chips de inteligencia artificial a través de un gran proveedor de nube ajeno a su propia plataforma por primera vez. En virtud de un acuerdo anunciado por Google y Oracle el 27 de octubre, los clientes de Oracle Cloud podrán utilizar los Tensor Processing Units (TPU) de Google a partir del próximo año. La alianza amplía las vías de venta de Google en un mercado de chips para IA liderado por Nvidia y da a las empresas otra opción para diversificar su infraestructura de computación.
Oracle Cloud abrirá el acceso a los TPU de Google
Hasta ahora, Google había utilizado sus TPU principalmente en sus propios centros de datos y productos. Su llegada a Oracle Cloud supone la primera oferta de estos chips a través de un proveedor de nube a gran escala distinto de Google, por lo que los clientes podrán acceder a ellos sin depender exclusivamente de Google Cloud.
A principios de este año, el consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, restó importancia a la amenaza de los chips de IA desarrollados por competidores y afirmó que el crecimiento del negocio de TPU de Google procedía «100%» de Anthropic. Sin embargo, varios movimientos recientes de clientes y productos apuntan a una demanda potencial más amplia. OpenAI está contratando ingenieros de software para optimizar modelos para TPU, y un informe sobre la empresa señaló que planea comprar estos chips a Google. Google, Nvidia y OpenAI no respondieron a las solicitudes de comentarios; Google declinó pronunciarse.
Anthropic prevé compromisos de computación por 114.500 millones de dólares
En un documento presentado esta semana en el marco de su salida a bolsa, Anthropic indicó que prevé comprar a Google recursos de computación por valor de 114.500 millones de dólares entre abril de 2026 y julio de 2033. El documento no detalla qué parte de ese gasto correspondería a los TPU. Sí estima que el gasto en capacidad de computación basada en TPU, contratada a Google y otros proveedores, se situaría entre 125.000 y 150.000 millones de dólares.
Anthropic también utiliza los chips Trainium de Amazon y GPU de AMD, además de hardware de Nvidia y Google. Trabajar con varios proveedores ofrece más alternativas para ajustar la disponibilidad, el coste y las necesidades de computación, y puede reducir la dependencia de una sola empresa. No obstante, el documento recoge planes de gasto para varios años y no atribuye todo ese importe a los TPU.
Los analistas calculan un fuerte crecimiento de los ingresos por TPU
Mizuho estimó este mes que el negocio de TPU de Google podría generar 28.000 millones de dólares en ingresos en 2026, 67.000 millones en 2027 y hasta 100.000 millones en 2028. John Blackledge, analista de TD Cowen, calculó que los TPU podrían aportar 138.000 millones de dólares en 2028, el equivalente al 34% de los ingresos de Google Cloud ese año. Se trata de previsiones de analistas, no de objetivos publicados por Google.
La escala de Nvidia sigue siendo mucho mayor: la compañía registró ingresos de 96.200 millones de dólares en un solo trimestre el trimestre pasado, por encima de las expectativas actuales para el negocio de TPU de Google. Las acciones de Nvidia cerraron sin cambios el miércoles tras conocerse la noticia, en una reacción bursátil contenida. Los analistas de Mizuho señalaron que las estimaciones de consenso podrían infravalorar el potencial del negocio de hardware TPU de Google. Además, vender chips directamente —en vez de limitarse a alquilar capacidad de computación desde sus propios centros de datos— podría aliviar las necesidades de inversión de capital de Google.
Google mantiene la inversión en capacidad de IA
Google desarrolló los TPU hace más de una década para mejorar productos como la Búsqueda. Hoy, los chips también respaldan su negocio de inteligencia artificial. La compañía sigue invirtiendo en centros de datos y capacidad de computación para IA, y los analistas no aprecian señales de que vaya a frenar ese gasto. Analistas de Bank of America han señalado que la inversión de Google es relativamente eficiente frente a la de sus competidores, en parte porque los TPU también se utilizan en sus propios proyectos de IA.
Mizuho también ha apuntado que el negocio de TPU podría respaldar en cierta medida el negocio principal de búsquedas de Google, especialmente si los agentes de IA cambian la forma en que los usuarios encuentran información. Para Nvidia, el alcance competitivo del acuerdo dependerá, entre otros factores, de que Google consiga vender sus chips a escala a través de plataformas de nube externas y de que los clientes sigan adoptando varios proveedores. Por ahora, los ingresos de Nvidia siguen siendo considerablemente superiores.