Anthropic estudia trasladar de octubre a noviembre su oferta pública inicial para presentar a los potenciales inversores un conjunto más completo de resultados del tercer trimestre. Al mismo tiempo, se espera que OpenAI registre un flujo de caja negativo considerable durante varios años. Los planes de financiación y cotización de ambas compañías vuelven a situar en el centro del debate la velocidad de comercialización de la inteligencia artificial, sus necesidades de capital y el camino hacia la rentabilidad.
Anthropic ajusta el calendario de su OPV
Anthropic desarrolla el asistente de inteligencia artificial Claude. La compañía tenía previsto avanzar con una OPV en octubre, pero ahora analiza posponerla hasta noviembre. Sus asesores consideran que un retraso de un mes permitiría acercarse a los inversores con datos trimestrales más completos, aunque el calendario definitivo todavía puede cambiar.
Para una empresa de inteligencia artificial que prepara su debut bursátil, la información financiera trimestral puede influir tanto en la valoración de la oferta como en la percepción de los inversores sobre el crecimiento de los ingresos, el gasto en desarrollo de modelos y el ritmo de consumo de efectivo. El posible cambio de fechas no supone la cancelación de los planes de cotización de Anthropic. Sí muestra que la compañía sigue ajustando la operación en función de sus datos financieros y de la ventana de mercado disponible.
OpenAI afronta una demanda sostenida de efectivo
Mientras Anthropic prepara una posible salida a bolsa, se espera que OpenAI mantenga un nivel elevado de gasto y registre un flujo de caja negativo significativo durante los próximos años. El entrenamiento de modelos de IA, la construcción de centros de datos, la compra de chips y la operación de sus productos requieren inversiones de capital continuadas. Para las empresas privadas de inteligencia artificial, esto implica que sus elevadas valoraciones se pondrán a prueba junto con su capacidad para captar financiación, aumentar los ingresos y controlar los costes a largo plazo.
La información disponible no detalla el importe previsto del flujo de caja de OpenAI ni ofrece un calendario claro para alcanzar la rentabilidad. Por ello, la cuestión para el mercado no es únicamente si la compañía puede seguir ampliando las capacidades de sus modelos. Los inversores también seguirán de cerca si el crecimiento de los ingresos puede cubrir el gasto en infraestructura e investigación, y si OpenAI tendrá que continuar dependiendo de financiación externa.
Los ejecutivos discrepan sobre el ritmo de desarrollo
El 12 de septiembre, el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidió ralentizar el desarrollo de los modelos de IA más avanzados. Posteriormente, el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman; el CEO de SpaceX, Elon Musk; y Demis Hassabis, responsable de Google DeepMind, expresaron su apoyo a esa idea. Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, adoptó una posición diferente ante las propuestas para frenar el desarrollo.
La decisión de Anthropic de retrasar la OPV se tomó antes de las declaraciones de Amodei, por lo que ambos acontecimientos no deben considerarse directamente relacionados. La industria de la IA afronta al mismo tiempo la presión por mejorar las capacidades de los modelos, las fuertes inversiones en infraestructura informática y las cuestiones relativas a la gobernanza de la seguridad. Estos factores también están influyendo en los planes de capital de las compañías.
Una demanda en California eleva el escrutinio
Una demanda presentada en California el 19 de septiembre acusa a Anthropic, OpenAI, SpaceX y Google, filial de Alphabet, de colusión ilegal y de tratar de ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial. Las acusaciones siguen sujetas al proceso judicial y, en esta fase, no demuestran que ninguna de las compañías haya infringido la ley.
Para los inversores, el calendario de cotización de Anthropic, la posición de caja prevista de OpenAI durante los próximos años y el litigio, junto con el debate sectorial sobre el ritmo de desarrollo de la IA, abren frentes de análisis diferenciados: la valoración de la oferta, las necesidades de financiación y la incertidumbre regulatoria. Los próximos estados financieros trimestrales, los documentos de la OPV y la evolución del proceso judicial serán indicadores relevantes de la posición de capital y del ritmo operativo de ambas compañías.