La fiscalía de Estados Unidos ha presentado una demanda de decomiso civil, buscando confiscar aproximadamente 340,000 dólares en Tether (USDT), acusando que los fondos involucrados están relacionados con estafas de inversión en criptomonedas y actividades de lavado de dinero.
Según lo revelado por la fiscalía, los estafadores establecían contacto con las víctimas enviando mensajes erróneos y utilizaban plataformas de comunicación como WhatsApp y Telegram para guiar a las víctimas a participar en un proyecto de inversión en Ethereum supuestamente respaldado por oro físico.
Durante el proceso, se les pedía a las víctimas que transfirieran ETH a una cartera intermedia, que luego se convertía en USDT y se transfería a una cartera no custodial, ocultando así el origen y la propiedad de los fondos.