
El Ministro de Finanzas apoya abiertamente la política de aranceles
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Besente, ha enfatizado nuevamente su confianza en que la Corte Suprema no revocará las medidas arancelarias del gobierno de Trump. Señaló que estos aranceles se establecieron basándose en la seguridad nacional y los intereses económicos, y su revocación tendría consecuencias "catastróficas", incluyendo la devolución de cientos de miles de millones de dólares en ingresos por aranceles. Además, subrayó que en el futuro explicará sistemáticamente en columnas cómo asegurar que el dólar mantenga su posición central como moneda de reserva global.
Rápido procesamiento del caso por la Suprema Corte genera interés
La Corte Suprema ha aceptado ver el caso a principios de noviembre, mostrando con este horario ajustado su intención de dictar sentencia rápidamente. El caso involucra impuestos de importación que cubren un amplio espectro, afectando a billones de dólares en comercio internacional, siendo una de las medidas de aumento de impuestos más controvertidas desde 1930. Si la corte dictamina en contra, el arancel efectivo promedio podría reducirse a la mitad, provocando un gran impacto en la política comercial de Estados Unidos.
Postura unánime de los funcionarios de la Casa Blanca
Besente destacó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) invocada por Trump otorga al presidente la facultad de adoptar medidas arancelarias en situaciones especiales. Citó los argumentos del abogado principal del gobierno al señalar que la imposición de impuestos a productos importados es una parte legítima de las competencias presidenciales. Aseguró que si las medidas actuales son anuladas, el gobierno aún puede recurrir a disposiciones de la Ley de Tarifas Smoot-Hawley de 1930 para garantizar la continuidad de la política arancelaria.
La posición del dólar se convierte en el próximo foco
Además del tema arancelario, Besente reveló que propondrá un marco completo por escrito que explique cómo mantener la posición dominante del dólar como moneda de reserva global. Subrayó que Estados Unidos está en un punto crítico y necesita fortalecer el conjunto de políticas e instituciones para evitar que la posición del dólar se debilite. Su declaración sigue a sus críticas hacia la Reserva Federal, destacando su postura firme en cuestiones de gobernanza financiera.
Revisión de datos de empleo y política monetaria
Besente también se aprovechó de la revisión de los últimos datos de empleo no agrícola para instar a la Reserva Federal a recalibrar su política de tasas de interés. Los datos muestran que las cifras de empleo creadas en el último año se han reducido en más de 910,000 puestos, reflejando una situación económica más grave de lo que se pensaba. Citó a Keynes al enfatizar que las políticas deben ajustarse según los nuevos hechos, y criticó a la Reserva Federal por "estrangular el crecimiento con tasas altas”.
Controversia sobre personal e independencia de la Reserva Federal
Fuera de la política monetaria, Besente también expresó su opinión sobre la gobernanza interna de la Reserva Federal. Expresó su apoyo a Stephen Miran, nominado por Trump, esperando que pueda obtener la elegibilidad para votar antes de la reunión del comité de política monetaria del 16 al 17 de septiembre. En cuanto a la controversia por la destitución de la directora Lisa Cook, se negó a responder directamente pero insistió en que la destitución tuvo "motivos válidos".
Interacción entre políticas y justicia
El caso de los aranceles no solo es un tema económico, sino también un enfrentamiento entre el gobierno de Trump y el sistema judicial. El veredicto de la Corte Suprema influirá directamente en la dirección de la política comercial en los próximos meses y también moldeará indirectamente la posición del dólar y las expectativas sobre la política de la Reserva Federal. Para el mercado, es un juego complejo que combina política, economía y leyes.
Esperar el fallo de la Corte Suprema
Las declaraciones de Besente resaltan una vez más la insistencia del gobierno de Trump en su política arancelaria. Busca consolidar la legitimidad de las políticas mediante herramientas legales y al mismo tiempo, guiar la opinión pública para recuperar la confianza del mercado en el dólar y la gestión económica. Con la inminente audiencia en la Corte Suprema, el fallo final no solo determinará el destino de los aranceles, sino que también podría convertirse en un indicador crucial para medir la legitimidad y el impacto futuro de las políticas de Trump.

