Una pareja recorrió Florencia, Pisa y Roma durante nueve días pagando todos los vuelos y hoteles con Delta SkyMiles. Sus gastos en efectivo se concentraron sobre todo en comidas, museos y compras imprevistas. Frente al precio en efectivo de las mismas reservas en ese momento, las millas aportaron un valor aproximado de 1,5 centavos por unidad, por encima del mínimo de 1,2 centavos que se había fijado el viajero. Los descuentos de las tarjetas y una mejora de asiento redujeron aún más el coste del viaje.
La experiencia muestra cómo las fechas y el modo de canjear las recompensas influyen en su valor. El viajero había acumulado más de 300.000 millas y al principio no quería reducir el saldo. Sin embargo, ante la posibilidad de que las millas perdieran valor con el tiempo, decidió utilizar una parte para un viaje importante.
La flexibilidad de fechas permitió encontrar un canje mejor
Antes de reservar, el viajero consultó las valoraciones de puntos de The Points Guy, que se actualizan periódicamente. La referencia media para Delta SkyMiles era de 1,2 centavos por milla, una cifra que tomó como umbral: consideraría cualquier itinerario que igualara o superara ese valor.
En lugar de elegir de antemano el destino y las fechas, siguió durante varios meses las ofertas de canje de Delta. Finalmente, una promoción para viajar a Roma a finales de octubre coincidió con su deseo de visitar Italia, que mantenía desde hacía tiempo. Prefería viajar en temporada baja, aunque un guía del Vaticano le advirtió de que algunos lugares populares pueden seguir llenos incluso en periodos considerados de menor afluencia.
Una vez definido el itinerario, aplicó el descuento del 15% disponible en las reservas con millas al pagar con una tarjeta American Express. La rebaja se aplicó tanto a los vuelos como a las reservas de hotel en Florencia y Roma. Al comparar los canjes con reservas equivalentes pagadas en efectivo en ese momento, el valor conjunto fue de unos 1,5 centavos por milla, por encima de su referencia.
El día de la salida, la Delta SkyMiles American Express Reserve Card también dio acceso a una mejora gratuita a Delta Comfort. Ese mismo día, una mejora pagada habría costado 299 dólares por persona. Se trata del precio de referencia que se ofrecía, no de un importe que el viajero desembolsara.
Las ventajas de las tarjetas ampliaron el ahorro
El ahorro no se limitó a los vuelos y hoteles reservados con millas. Las fechas flexibles permitieron esperar a que apareciera una oferta. En cambio, quienes tienen que viajar en fechas señaladas —por ejemplo, para volver a casa en Navidad— pueden disponer de menos opciones y obtener menos valor por sus millas.
Las tarjetas aportaron otras ventajas: además del descuento del 15% en reservas con millas, las tarjetas correspondientes ofrecían una maleta facturada gratis y acceso a la lista de espera para mejoras. Cada trayecto en Uber desde o hacia el aeropuerto costó 10 dólares menos. El viaje empezó en octubre y terminó en noviembre, por lo que los desplazamientos se beneficiaron del crédito mensual para transporte compartido en dos meses distintos.
El viajero señaló que la mayor parte de las millas utilizadas procedía de las bonificaciones de bienvenida de las tarjetas Delta SkyMiles American Express Platinum y Reserve. Calculó que acumular el mismo saldo solo con los gastos cotidianos habría retrasado el viaje al menos dos años. Estas bonificaciones permiten reunir recompensas con mayor rapidez, pero su valor depende de las condiciones de canje, las ventajas de la tarjeta y el coste de mantenerla. No se especificaron las cuotas anuales de las tarjetas ni el precio total del viaje en efectivo.
Un saldo de 300.000 millas cambió la estrategia
El viajero había acumulado Delta SkyMiles durante varios años. Primero obtuvo una bonificación de bienvenida de 80.000 millas al solicitar la Delta SkyMiles American Express Platinum. Al año siguiente, canceló esa tarjeta y pidió la Reserve, con la que recibió otras 100.000 millas. Los vuelos y los gastos diarios sumaron después unas 120.000 más, hasta superar las 300.000.
Este año, mientras valoraba solicitar otra tarjeta para obtener una nueva bonificación de bienvenida, revisó el saldo y concluyó que ya tenía suficientes millas para financiar un viaje importante. En lugar de centrarse en acumular más, optó por canjearlas. El itinerario incluyó una visita al Coliseo de Roma y paradas en Florencia, Pisa y Roma.
A diferencia del dinero en efectivo depositado o invertido, los puntos y las millas normalmente no generan intereses, y los programas de recompensas pueden modificar sus reglas de canje y los requisitos en millas. En este viaje, el viajero calculó un valor de unos 1,5 centavos por milla para vuelos y hoteles, frente a su referencia de 1,2 centavos. El precio en efectivo citado para la mejora de asiento era de 299 dólares por persona. El valor de cada canje depende del precio en efectivo y del coste en millas del itinerario concreto, además de las ventajas disponibles con cada tarjeta.