El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, tiene hasta el 11 de noviembre para comunicar al Congreso si está dispuesto a responder preguntas sobre un presunto caso de espionaje chino relacionado con un directivo de un cliente de la compañía. Las acusaciones, aún sin verificar, sitúan en primer plano los posibles riesgos para la dirección y la reputación de Nvidia, mientras los inversores siguen la evolución de sus acciones y esperan sus próximos resultados. Ningún cargo público ni miembro del consejo de Nvidia ha pedido públicamente la dimisión de Huang.
Las acciones de Nvidia cerraron a 186,64 dólares el 6 de noviembre, después de caer un 9,3% en la sesión anterior. El plazo para que Huang responda vence antes de la publicación de resultados, prevista para el 17 de noviembre, un día antes de una sesión informativa propuesta en el Congreso.
Un memorando no publicado menciona a una directiva de Megaspeed
La controversia gira en torno a un memorando de inteligencia estadounidense que no se ha hecho público. El documento sostiene que el principal organismo de inteligencia de China reclutó a Alice Huang, directiva de Megaspeed, empresa cliente de Nvidia. También han circulado afirmaciones de que Alice Huang y Jensen Huang mantenían una relación sentimental. Ninguna de estas acusaciones ha sido corroborada y, al no estar disponible el memorando, no es posible evaluar de forma independiente las pruebas en las que se basa.
Nvidia afirmó que los contactos mencionados eran «habituales». La respuesta no ha aclarado los detalles de las acusaciones, la naturaleza de esos contactos ni sus posibles implicaciones. La información disponible hasta ahora tampoco indica que el consejo de Nvidia o algún cargo público haya solicitado la salida de Jensen Huang, ni que se le haya pedido dejar el puesto de consejero delegado.
El plazo del Congreso coincide con la semana de resultados
El Congreso ha pedido a Huang que comunique antes del 11 de noviembre si responderá a las preguntas sobre el presunto caso de espionaje. Ese plazo no implica que se haya convocado formalmente una comparecencia o sesión informativa. La fecha propuesta para esta última es el 18 de noviembre, mientras que Nvidia publicará sus resultados el día 17.
La proximidad de ambas fechas lleva a los inversores a seguir tanto los resultados operativos de la compañía como las novedades de la investigación. Las acciones cayeron un 9,3% el 5 de noviembre y cerraron a 186,64 dólares al día siguiente, aunque la información disponible no permite atribuir el descenso únicamente a las acusaciones. El mercado está pendiente de si Huang acepta responder, de si Nvidia ofrece más detalles sobre los contactos y de lo que indiquen las cuentas sobre la actividad del negocio.