CoreWeave (CRWV), proveedor de servicios en la nube para inteligencia artificial, publicará sus resultados el 10 de noviembre. Los precios de las opciones apuntan a una posible variación de la acción del 20,7% en cualquiera de los dos sentidos, unos 9,65 dólares por título. El movimiento implícito supera al previsto antes de sus dos últimos informes, del 13,8% y el 12,5%. Además de las cuentas, los inversores siguen de cerca el coste de financiar su expansión y los posibles cambios a la política de centros de datos de Texas. La acción cayó tras cinco de sus seis últimas publicaciones de resultados.
Las opciones descuentan una oscilación más amplia
CoreWeave alquila capacidad informática basada en chips de Nvidia a desarrolladores de inteligencia artificial. El viernes pasado, sus acciones cerraron en 46,40 dólares, con un alza diaria del 6,28%, después de perder un 9,83% en la sesión anterior y tocar un mínimo de 52 semanas de 40,58 dólares. En el último año llegaron a alcanzar los 138,25 dólares.
El mercado de opciones prevé una oscilación más pronunciada en torno a estos resultados que antes de las dos publicaciones anteriores. La volatilidad implícita refleja la magnitud del movimiento que el mercado espera, no su dirección. Por tanto, el 20,7% señala la posibilidad de un cambio considerable tanto al alza como a la baja, sin indicar cuál de los dos escenarios prevalecerá.
La política de centros de datos en Texas, bajo atención
La política texana sobre centros de datos se ha sumado a las preocupaciones mientras la cotización de CoreWeave atraviesa una etapa de presión. La demócrata Gina Hinojosa fue elegida gobernadora y ha propuesto una pausa estatal en la construcción de nuevos centros de datos de inteligencia artificial. Si se lleva adelante, la medida podría afectar los planes de los operadores.
El 7 de noviembre, el consejero delegado de CoreWeave, Michael Intrator, escribió a Hinojosa para ofrecer la colaboración de la empresa con su administración en la finalización de proyectos que ya cuentan con permisos. También afirmó que la compañía respalda que el crecimiento de los centros de datos responda a los intereses de Texas. Los proyectos autorizados y las nuevas propuestas podrían recibir un trato distinto, aunque todavía no se han detallado el alcance ni la aplicación de una eventual pausa.
El coste de la deuda también pesa
CoreWeave ha recurrido al endeudamiento para ampliar su infraestructura de inteligencia artificial, por lo que el coste de financiación es otro aspecto clave. A principios de noviembre, la rentabilidad de sus bonos superó el 17%, señal de que los inversores en deuda estaban asignando un elevado riesgo de financiación a la compañía. La información disponible no precisa el volumen total de deuda, su calendario de vencimientos ni la evolución posterior de esas rentabilidades.
Los resultados del 10 de noviembre ofrecerán datos actualizados sobre el negocio y permitirán evaluar el coste de la expansión junto con su evolución operativa. Hasta entonces, la cotización, las opciones, las posibles medidas en Texas y las rentabilidades de los bonos seguirán en el foco. El movimiento del 20,7% que descuentan las opciones no anticipa si la acción subirá o bajará.