
Pedidos de fábrica caen por dos meses consecutivos
Los últimos datos del Departamento de Comercio de EE. UU. muestran que los pedidos de fábrica en EE. UU. disminuyeron un 1.3% en julio, tras una caída significativa del 4.8% en junio, indicando que el sector manufacturero ha estado débil durante dos meses consecutivos. Aunque en comparación con el año anterior aún mantiene un crecimiento del 3.5%, la postura débil supera claramente las expectativas del mercado. Los analistas señalan que el factor principal de arrastre sigue concentrado en la industria aeroespacial, especialmente los pedidos de aviones comerciales que cayeron un 32.7% intermensual, lo que impacta fuertemente en los datos generales.
Desempeño diverso en componentes del sector manufacturero
Dentro de los subsectores, los bienes duraderos y algunos productos de alta tecnología mostraron un desempeño relativamente sólido. Los pedidos de vehículos de motor, partes y remolques crecieron un 1.9%, al igual que los pedidos de maquinaria, indicando que la demanda interna sigue ofreciendo soporte en algunos segmentos. Los pedidos de computadoras y productos electrónicos aumentaron ligeramente un 0.5%, mientras que los pedidos de equipos eléctricos, electrodomésticos y piezas también subieron un 1.9%. Esto demuestra que, aunque la industria aeroespacial está en declive, la resiliencia de la demanda en otras industrias ha proporcionado un cierto amortiguador al sector manufacturero en general.
La inversión en equipos por parte de las empresas sigue creciendo
Cabe destacar que, lo que se considera un indicador adelantado del gasto de capital empresarial, los pedidos de bienes de capital básicos (excluyendo aviones y de defensa) crecieron un 1.1% en julio, alineándose con las estimaciones previas; los envíos relacionados aumentaron un 0.7%. Esto significa que las empresas aún muestran disposición a expandir la producción y renovar equipos. En el segundo trimestre, el gasto en equipos por parte de las empresas estadounidenses creció de manera constante, proporcionando un soporte clave para lograr un crecimiento económico anualizado del 3.3%.
Aranceles e incertidumbre política afectan la confianza
El ritmo de recuperación del sector manufacturero está limitado por el entorno externo. Los aranceles de importación continúan siendo una fuente de presión para el sector. Según el Instituto de Gestión de Suministros de EE. UU. (ISM), el índice de gestores de compras del sector manufacturero (PMI) ha estado por debajo de la línea de crecimiento durante seis meses consecutivos. Al mismo tiempo, el Tribunal de Apelaciones de EE. UU. dictaminó la semana pasada que la mayoría de las medidas arancelarias de la era del expresidente Trump son ilegales, lo que añade más incertidumbre al futuro entorno operativo de las empresas. Los analistas están preocupados de que, aunque algunos aranceles puedan ser finalmente eliminados, las interrupciones causadas en la cadena de suministro y las decisiones de inversión son difíciles de resolver a corto plazo.
El debilitamiento del sector aeroespacial refleja problemas de demanda
La caída en picado de los pedidos de aviones comerciales destaca los desafíos estructurales que enfrenta la industria aeroespacial en la era post-pandemia. Las aerolíneas globales, bajo la presión de costos, el ritmo de recuperación de la capacidad y los riesgos geopolíticos, mantienen una demanda cautelosa de nuevos aviones. Los expertos de la industria señalan que la producción de gigantes como Boeing y Airbus está restringida por los cuellos de botella de la cadena de suministro, y el estancamiento en el crecimiento del tráfico de pasajeros global también hace que las decisiones de inversión en aeronaves sean más conservadoras.
Perspectivas futuras: optimismo cauteloso y riesgos potenciales
El mercado generalmente cree que el sector manufacturero de EE. UU. mantendrá a corto plazo un patrón de "desigualdad". La demanda de bienes duraderos y algunos equipos industriales inyecta resiliencia en la economía, pero la incertidumbre en los sectores relacionados con la aviación y el comercio sigue siendo el mayor lastre. Si no se resuelve completamente el problema de los aranceles de importación, es posible que las empresas continúen retrasando las decisiones de inversión, lo cual impactaría el empleo y el impulso económico general.
Los economistas advierten que, si la debilidad del sector manufacturero persiste, sumado a los ajustes de la política monetaria de la Reserva Federal, podría aumentar la presión a la baja sobre el crecimiento económico en los próximos meses. Sin embargo, el hecho de que los pedidos de bienes de capital esenciales sigan creciendo también mantiene cierto nivel de confianza en el mercado, ya que se considera que la inversión empresarial y el consumo familiar aún podrían ser pilares importantes para resistir los riesgos de recesión.

