Paramount Skydance ha alcanzado un acuerdo con California y varios estados de Estados Unidos para resolver las demandas contra su propuesta de fusión con Warner Bros. Discovery, valorada en 110.000 millones de dólares. El pacto elimina un importante obstáculo legal, pero el fiscal general de California, Rob Bonta, subrayó que el estado no respalda la operación y que sigue considerando que ambas compañías no deberían integrarse.
Los estados cuestionaban el impacto sobre la competencia
California encabezó la demanda, a la que se sumaron los fiscales generales de estados como Arizona, Colorado y Nueva Jersey. Las autoridades sostenían que la unión de dos grandes compañías de cine y medios podía reducir la competencia en la producción cinematográfica, la programación televisiva y la radiodifusión.
Bonta explicó que los estados aceptaron el acuerdo después de que Paramount asumiera compromisos destinados a proteger la competencia en los mercados del cine, la televisión y la radiodifusión. El consejero delegado de Paramount, David Ellison, afirmó que las partes compartían el objetivo de lograr mejores resultados para los consumidores, los empleados y los profesionales creativos esenciales para la producción audiovisual.
En un comunicado, Ellison señaló que, tras abordar las principales preocupaciones planteadas por los fiscales generales estatales y por el Writers Guild of America (WGA), Paramount consideraba que la fusión había recibido una «autorización completa» y estaba preparada para aplicar los compromisos. Anteriormente, Ellison había amenazado con trasladar fuera de California las operaciones de producción de la compañía si la operación encontraba obstáculos.
El acuerdo no obliga a la empresa resultante a mantener su sede en California. Bonta destacó que, aunque Ellison había dicho que la compañía fusionada permanecería en el estado en el futuro previsible, esa permanencia no constituye una condición jurídicamente vinculante de la operación.
Paramount asume cuotas de producción en Estados Unidos
Como parte del acuerdo, Paramount deberá cumplir una serie de compromisos de producción cinematográfica y televisiva. Al menos el 20% de la producción de películas de la compañía combinada deberá realizarse en Estados Unidos durante los dos primeros años posteriores a la fusión. En los tres años siguientes, esa proporción deberá superar el 30%.
Paramount también tendrá que estrenar al menos 30 películas al año. Bonta afirmó que esta obligación busca respaldar la producción cinematográfica nacional y aumentar la actividad económica, evitando al mismo tiempo que la compañía cumpla el objetivo anual mediante un gran volumen de producciones de bajo presupuesto o contenido automatizado.
El acuerdo establece además límites para las películas generadas con inteligencia artificial. Bonta indicó que el estado quería garantizar que esos proyectos fueran «películas reales y completas», capaces de generar gasto productivo y empleo para las personas que trabajan en la industria del cine y la televisión. Para la futura Paramount, estas condiciones añaden una obligación concreta de producción nacional a los retos de integrar las operaciones de contenidos y controlar los costes.
Bonta calcula que los compromisos podrían generar entre 300 millones y 1.500 millones de dólares adicionales de actividad económica para la producción cinematográfica y televisiva estadounidense. El fiscal general señaló que se trata solo de una estimación mínima. Si el Congreso aprueba un crédito fiscal federal para el cine, el aumento de la actividad productiva podría alcanzar hasta el 700%. Ese potencial depende de una legislación futura y no forma parte de los beneficios establecidos por el acuerdo actual.
El sindicato de guionistas mantiene su oposición
El Writers Guild of America afirmó que, aunque su propia demanda ha quedado resuelta, sigue considerando que la fusión perjudicaría a los guionistas y al conjunto de la industria del entretenimiento. El sindicato señaló que, como organización sin ánimo de lucro, no podía seguir asumiendo de forma realista el coste de un litigio separado sin apoyo gubernamental y que, por ese motivo, se vio obligado a aceptar un acuerdo.
El pacto exige a Paramount pagar 17,5 millones de dólares al fondo sanitario del WGA, cubrir los gastos legales relacionados y comprometerse a no reducir los puestos de guionistas en CBS News Broadcast durante cinco años. Estas disposiciones se centran principalmente en las prestaciones laborales y la estabilidad del empleo, pero el WGA no ha cambiado su posición sobre los posibles efectos de la fusión en la industria.
Un supervisor independiente vigilará el cumplimiento
Paramount ha acordado nombrar a un supervisor independiente para controlar el cumplimiento continuado del acuerdo. La supervisión abarcará las cuotas de producción exigidas, los estrenos anuales de películas, las restricciones sobre contenido generado con inteligencia artificial y los compromisos de empleo.
Una vez encauzadas las demandas presentadas por los gobiernos estatales y por el WGA, Paramount y Warner Bros. Discovery todavía deben completar el proceso de revisión de la fusión que corresponda. El acuerdo resuelve el principal obstáculo judicial a nivel estatal, pero siguen abiertas varias cuestiones: el futuro de la sede, la posible aprobación por el Congreso de un crédito fiscal federal y las objeciones del WGA sobre las consecuencias más amplias de la operación para el sector.