
Los bomberos estadounidenses anunciaron el viernes pasado que el incendio Eaton en Los Ángeles ha sido completamente extinguido, marcando el fin de un incendio que duró más de tres semanas. Este incendio quemó más de 14,000 acres de tierra al este de Los Ángeles, lo que equivale a aproximadamente 57 kilómetros cuadrados. Mientras tanto, el incendio Palisades, ubicado en el lado oeste de Los Ángeles, también ha sido completamente extinguido, con un área total de incendio de 23,448 acres (aproximadamente 95 kilómetros cuadrados).
El Departamento de Bomberos de California indicó que estos dos incendios, junto con otros varios incendios más pequeños, se han convertido en uno de los desastres naturales más graves en la historia del condado de Los Ángeles. Los incendios causaron la muerte de 28 personas y más de 16,000 edificios resultaron dañados o destruidos. Funcionarios del condado de Los Ángeles dijeron que durante los incendios, hasta 180,000 personas fueron evacuadas.
Las previsiones de la agencia meteorológica privada AccuWeather muestran que las pérdidas económicas y los daños causados por estos incendios se estima que superarán los 250 mil millones de dólares. Este evento destaca los enormes riesgos del cambio climático y los desafíos en la respuesta a incendios.

