Starbucks China exigirá realizar una compra para ocupar los asientos en unas 8.000 tiendas de China continental a partir del 22 de octubre de 2026. Al mismo tiempo, invertirá más de 300 millones de yuanes (unos 44,9 millones de dólares) en mejorar sus establecimientos y reforzar la plantilla en las horas de mayor afluencia. La medida llega en un contexto de mayor competencia en el mercado chino del café y busca gestionar el espacio y el servicio para quienes consumen en el local.
Los asientos estarán vinculados a una compra en unas 8.000 tiendas
Starbucks China anunció la norma el 21 de octubre. La compañía indicó que las embarazadas y las personas con movilidad reducida seguirán recibiendo «atención prioritaria».
El cambio generó debate en las redes sociales. Algunos usuarios respaldaron reservar los asientos para los clientes que realizan una compra y señalaron que una cafetería no es un espacio de estudio de acceso libre si no se consume.
La medida se suma a cambios previos en la gestión del acceso a las tiendas de Starbucks en otros mercados. A comienzos de 2025, la empresa modificó su política de puertas abiertas, que permitía entrar a cualquier persona, y señaló que daría prioridad a los clientes que pagan. En Corea del Sur, en agosto de 2025, limitó el uso de artículos voluminosos, como ordenadores de sobremesa e impresoras, aunque mantuvo permitidos los portátiles y otros dispositivos personales pequeños. La compañía explicó que esos equipos pueden afectar al espacio compartido y a la disponibilidad de asientos.
Más de 300 millones de yuanes para renovar tiendas y reforzar turnos
Junto con la norma sobre los asientos, Starbucks China prevé invertir más de 300 millones de yuanes en mejoras dentro de un programa denominado «Third Place Plan». El plan contempla incorporar empleados durante las horas punta. La compañía no ha detallado cómo distribuirá los fondos entre las distintas mejoras previstas.
Por ahora, las medidas concretas anunciadas son la gestión de los asientos y el refuerzo de personal. Para las cadenas de cafeterías, el espacio de los locales debe atender a los clientes y, a la vez, favorecer la rotación, la eficiencia del servicio y la experiencia en tienda. La nueva política define cómo Starbucks quiere equilibrar esas necesidades.
Las reacciones favorables en redes sociales muestran que algunos clientes apoyan dar prioridad a quienes consumen, pero la empresa no ha publicado datos de afluencia ni de actividad operativa posteriores a la aplicación de la norma.
Luckin gana terreno y Starbucks reorganiza su negocio en China
Starbucks compite en China con cadenas locales como Luckin Coffee. Luckin superó a Starbucks en número de tiendas en 2022 y se convirtió en la primera marca de café del país en alcanzar los 10.000 establecimientos. Fundada en 2017 y con sede en Xiamen, la empresa ha desarrollado su negocio en torno a precios más bajos y pedidos a través del móvil, una propuesta que ha atraído a consumidores jóvenes.
Los ingresos de Starbucks en China también han retrocedido respecto a años anteriores. La compañía obtuvo 3.600 millones de dólares en el mercado durante el ejercicio fiscal 2021; los ingresos disminuyeron en los años siguientes, en medio de las interrupciones causadas por la pandemia y una competencia más intensa. Para el ejercicio fiscal 2025, Starbucks comunicó ingresos de 3.200 millones de dólares en China.
Tras completar una operación relacionada con su negocio chino, Starbucks dejó de desglosar por separado los ingresos del mercado en sus estados financieros. Esto dificulta comparar el desempeño posterior con el de años anteriores sobre la misma base.
En noviembre de 2025, Starbucks anunció la venta de una participación del 60% en su negocio chino a Boyu Capital, una firma de capital privado con sede en Hong Kong. La operación se cerró en abril de 2026. El entonces consejero delegado, Brian Niccol, afirmó que el acuerdo buscaba ayudar a la empresa a atender a más clientes, expandirse a más ciudades y reforzar su posición en un mercado cambiante. Las nuevas medidas operativas abarcan unas 8.000 tiendas, mantienen la atención prioritaria a determinados clientes y prevén más personal en las horas punta.