El crecimiento de la inversión en infraestructura de inteligencia artificial (IA) también está elevando las dudas sobre los costes de financiación, la capacidad de las empresas para convertir ese gasto en beneficios y la solidez de las valoraciones actuales. Si las acciones vinculadas a la IA sufren una corrección pronunciada en 2027, los inversores tendrán que reducir la dependencia de un grupo reducido de gigantes tecnológicos sin renunciar por completo a las posibles ganancias derivadas de una demanda de IA que siga creciendo.
El dilema tiene un precedente histórico. En 1996, Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal durante los mandatos de cuatro presidentes estadounidenses, advirtió sobre la «exuberancia irracional». El Nasdaq Composite llegó a multiplicarse casi por cuatro antes de tocar techo en 2000 y caer un 78%. Sin embargo, quienes abandonaron el mercado demasiado pronto también pudieron perderse nuevas subidas mientras la burbuja seguía expandiéndose.
La inversión vinculada a la IA plantea hoy una tensión similar. En un momento dado, la rentabilidad de los bonos de CoreWeave, una empresa de infraestructura de IA, se acercó al 15%, lo que llevó a los inversores a revisar el peso de su deuda. Al mismo tiempo, Nvidia y varias grandes tecnológicas continúan generando un flujo de caja considerable, mientras la demanda de IA no ha desaparecido. La principal incógnita es cuándo se traducirá la inversión en rendimientos más previsibles.
BloFin Research recomienda reducir por adelantado la concentración de las carteras, manteniendo al mismo tiempo una parte de la exposición a largo plazo. La firma plantea tres vías.
Menor dependencia de Nvidia y las grandes tecnológicas
Los inversores que mantienen fondos indexados al S&P 500 pueden estar más expuestos a las empresas relacionadas con la IA de lo que creen. En el ETF SPY, Nvidia representa cerca del 8% de la cartera, mientras que las diez mayores posiciones suman alrededor del 39%. Por tanto, los fondos indexados pueden generar una concentración significativa incluso cuando el inversor no compra directamente grandes cantidades de acciones de IA.
BloFin Research propone trasladar parte de esa exposición a un producto equiponderado, como el Invesco S&P 500 Equal Weight ETF (RSP). En cada rebalanceo trimestral, el fondo asigna a cada empresa del S&P 500 un peso aproximado del 0,2%. Tras el rebalanceo, sus diez mayores posiciones representan en conjunto cerca del 2%, muy por debajo del peso que tienen en SPY.
El cambio no supondría abandonar por completo la temática de la IA: las grandes tecnológicas seguirían formando parte del índice, pero los movimientos de una sola compañía tendrían un efecto menor sobre la cartera. Los fondos equiponderados continúan expuestos a una caída general del mercado y la diversificación no elimina el riesgo de mercado. RSP llegó a superar a SPY en algunos momentos desde comienzos de 2026, aunque la rentabilidad pasada no determina los resultados futuros.
Destinar parte de las ganancias a deuda pública de EE. UU.
La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense ofrece otra alternativa para quienes buscan mantener liquidez o asegurar una parte de las ganancias acumuladas. A 20 de octubre, el rendimiento del Treasury a tres meses se situaba en torno al 4,3%, el del bono a dos años rondaba el 4,8% y el del bono a diez años superaba el 5,1%. La rentabilidad real de los valores del Tesoro protegidos frente a la inflación también se aproximaba al 3%.
BloFin Research señala que los inversores con importantes ganancias latentes en acciones de IA podrían materializar una parte y obtener intereses mientras esperan nuevas oportunidades de mercado. El objetivo no es identificar con precisión el máximo del mercado de IA, sino reducir la dependencia de que una única tendencia continúe sin interrupciones.
El riesgo de tipos varía según el vencimiento. Si los tipos siguen subiendo, los precios de los bonos con vencimientos más largos suelen sufrir una presión mayor. Los Treasuries a corto plazo tienden a registrar una menor volatilidad de precios, pero los ingresos disponibles cuando se reinvierten los fondos cambian con los tipos de mercado. Por ello, la asignación a renta fija depende tanto del vencimiento como del entorno de tipos; la deuda pública estadounidense no debe tratarse como un sustituto del efectivo sin riesgo de precio.
Bitcoin añade una exposición de crecimiento distinta
La tercera propuesta de BloFin Research es considerar Bitcoin. La criptomoneda cayó más de un 53% desde un máximo superior a 126.000 dólares en octubre de 2025 y bajó de 59.000 dólares en junio de 2026. Actualmente cotiza en torno a los 82.000 dólares.
Pese a la fuerte caída, las posiciones de los ETF de Bitcoin, medidas en unidades de Bitcoin, se han mantenido en términos generales estables. BloFin Research sostiene que, durante los dos últimos años, una mayor cantidad de capital se ha dirigido a las acciones de IA y a su infraestructura relacionada, dejando a Bitcoin con un peso relativamente menor en las carteras institucionales y de los inversores. A su juicio, esa diferencia podría convertirse en un nuevo foco de atención para el mercado.
«Creemos que desde esta base de infraponderación está comenzando un nuevo ciclo de Bitcoin», afirmó la firma. También prevé que las stablecoins, los activos tokenizados y los agentes de IA sigan ampliando los usos de las criptomonedas en 2027. Se trata de una visión de mercado, y Bitcoin no garantiza protección si caen las acciones de IA o los mercados en general.
El objetivo es reducir la concentración
BloFin Research no recomienda vender en corto acciones de IA para cubrir la exposición de las carteras. Su enfoque consiste en mantener la participación en temas de crecimiento a largo plazo, al tiempo que se reduce la dependencia de un número limitado de empresas tecnológicas y se prepara la cartera para una mayor volatilidad. Para evaluar estos riesgos, los inversores pueden seguir la evolución del flujo de caja y la deuda de las compañías de IA, los cambios en las rentabilidades del Tesoro estadounidense y las posiciones de los ETF de Bitcoin.