Las acciones de Netflix cayeron un 5,3% el miércoles en el Nasdaq y cerraron en 65,04 dólares, su nivel más bajo al cierre desde agosto de 2024. Durante la sesión llegaron a tocar los 64,10 dólares, marcando un nuevo mínimo de 52 semanas. Aunque el beneficio por acción del tercer trimestre superó las previsiones, los inversores centraron su atención en el recorte del objetivo de ingresos publicitarios y en unas previsiones para el cuarto trimestre inferiores a lo esperado.
El beneficio supera las previsiones, pero Netflix rebaja su objetivo publicitario
Netflix comunicó el martes un beneficio por acción de 0,87 dólares en el tercer trimestre, frente a los 0,82 dólares previstos por el consenso de analistas. Los ingresos ascendieron a 12.870 millones de dólares, en línea con las estimaciones. Atendiendo únicamente a las cifras del trimestre, los resultados no se desviaron de forma significativa de las expectativas del mercado.
Sin embargo, el cambio en las previsiones de la dirección modificó la percepción de los inversores sobre la acción. Netflix calcula ahora que sus ingresos publicitarios alcanzarán aproximadamente 2.700 millones de dólares en 2026, por debajo del objetivo anterior de unos 3.000 millones. La compañía también prevé ingresos de 13.440 millones de dólares para el cuarto trimestre, frente a los 13.510 millones esperados por los analistas.
La publicidad ocupa un lugar central en la estrategia de crecimiento de Netflix. Hace un año, la compañía describió el tercer trimestre como su periodo más sólido para las ventas publicitarias y anticipó que esos ingresos se duplicarían con creces. El nuevo objetivo apunta a una expansión más lenta de esta actividad de lo previsto, lo que reduce las expectativas sobre la contribución de esta fuente de ingresos todavía reciente.
La acción pierde el soporte de 65,11 dólares
Desde el punto de vista técnico, el cierre del miércoles quedó 0,07 dólares por debajo del soporte de 65,11 dólares. Ese nivel se mantuvo durante la oleada de ventas de julio y había delimitado una zona de cierre que Netflix no había perforado con claridad desde agosto de 2024.
La acción también cayó por debajo de una línea de tendencia ascendente iniciada en el mínimo de 2022. Netflix cotiza ahora aproximadamente un 51% por debajo del máximo de 134,09 dólares alcanzado en junio de 2025, así como por debajo de sus medias móviles exponenciales de 50 y 200 sesiones, situadas en 72,92 y 82,61 dólares, respectivamente.
Si los cierres diarios y semanales confirman la ruptura de los 65,11 dólares, el gráfico sitúa como posibles niveles de referencia el mínimo de agosto de 2024, en 58,86 dólares; el mínimo de mayo de 2024, en 54,41 dólares; y el máximo de julio de 2023, en 48,36 dólares. Esos niveles se encuentran aproximadamente un 9,5%, un 16,3% y un 25,6% por debajo del cierre del miércoles, de 65,04 dólares.
El mínimo de 2022, en 16,09 dólares, representa un escenario histórico extremo y no el supuesto central derivado de la situación actual. Una recuperación por encima de 65,11 dólares dejaría abierta la posibilidad de que el movimiento del miércoles fuese una ruptura fallida, mientras que un retorno por encima de 70,45 dólares aliviaría temporalmente el deterioro técnico de la acción. El cierre semanal del 23 de octubre será otro nivel que los inversores seguirán de cerca.
Los analistas recortan sus objetivos y divergen en sus valoraciones
Varias firmas redujeron sus precios objetivo para Netflix tras la publicación de resultados, aunque la mayoría mantuvo recomendaciones de compra. Bank of America rebajó su objetivo de 105 a 90 dólares; Bernstein, de 95 a 80 dólares; JPMorgan, de 85 a 81 dólares; y Morgan Stanley, de 80 a 77 dólares.
Barclays redujo su objetivo de 70 a 65 dólares y mantuvo una recomendación de ponderación neutral. Pivotal Research también recortó su objetivo para finales de 2026. La mediana de los precios objetivo de los analistas se sitúa en 88,26 dólares, aproximadamente un 36% por encima del cierre del miércoles, aunque el objetivo más bajo ha descendido hasta los 65 dólares. La amplitud de las estimaciones refleja una división cada vez mayor sobre las perspectivas de crecimiento de Netflix.
Bryan Kraft, analista de Deutsche Bank, mantuvo un objetivo de 93 dólares y una recomendación de compra. En su opinión, la reacción del mercado a los resultados fue excesiva. Laura Martin, analista de Needham, rebajó entretanto Netflix de compra a mantener y retiró su anterior objetivo de 120 dólares.
El gasto en contenidos y la competencia siguen bajo escrutinio
Martin señaló que los desafíos de Netflix en materia de contenidos son cada vez más visibles. La compañía nombró recientemente a Peter Rice director de contenidos, en sustitución de Bela Bajaria, pero la analista considera que Rice podría necesitar aproximadamente dos años para reconfigurar una cartera de contenidos valorada en unos 20.000 millones de dólares. También contempla la posibilidad de que se produzcan importantes deterioros de valor durante ese proceso.
Martin prevé que Netflix siga sometida a presión por la competencia de YouTube y por la posibilidad de que el crecimiento de los ingresos se desacelere hasta niveles de un solo dígito en 2027. Para los inversores, el recorte del objetivo publicitario no es solo un ajuste trimestral: afecta a la eficiencia del gasto en contenidos, al crecimiento de usuarios y a la posición competitiva de la plataforma, factores que repercuten directamente en su valoración.
Netflix ya ha experimentado caídas mucho más pronunciadas. Entre el máximo de noviembre de 2021 y el mínimo de mayo de 2022, la acción perdió alrededor del 77% en términos acumulados, incluido un descenso intradía de hasta el 35% después de que la compañía comunicara su primera caída de suscriptores en una década. La situación actual difiere en que los ingresos de Netflix en el tercer trimestre de 2026 todavía crecieron aproximadamente un 12% interanual y no estuvieron acompañados por un episodio similar de pérdida de suscriptores.
El consenso del mercado sitúa el beneficio por acción de Netflix en 2027 en 3,79 dólares. Con una cotización de 16,09 dólares por acción, esa cifra implicaría una ratio precio-beneficio de aproximadamente 4,2 veces, frente a unas 17 veces al cierre del miércoles. La comparación sitúa los 16,09 dólares en un escenario de presión extrema, no entre los resultados que se desprenden del último informe.