La caída generalizada de las acciones tecnológicas y de semiconductores en Asia el 22 de octubre de 2026 enfrió el apetito por el riesgo y convirtió al yen en la divisa principal con mejor comportamiento. El dólar australiano y el neozelandés quedaron rezagados, mientras el franco suizo también se mantuvo firme. El AUD/JPY cedió tras no superar la zona de resistencia de 111,04-111,19 y rompió el soporte de 110,37; el USD/JPY retrocedió hacia 156,36, un nivel clave para evaluar si se afianza un giro bajista más amplio.
El yen lidera mientras retroceden las bolsas asiáticas
En la sesión asiática del jueves, el yen y el franco suizo encabezaron el comportamiento de las principales divisas, seguidos por el dólar canadiense, el euro, la libra y el dólar estadounidense. El dólar australiano y el neozelandés ocuparon los últimos puestos, en contraste con el miércoles, cuando el australiano había liderado después de que el mercado elevara sus expectativas de nuevas subidas de tipos por parte del Banco de la Reserva de Australia (RBA).
El USD/JPY bajó desde niveles intradía próximos a 158,14 hasta alrededor de 157,04, por debajo de la antigua zona de soporte de 157,50. El AUD/JPY cayó hasta aproximadamente 110,26 y el EUR/JPY retrocedió a cerca de 176,75. El índice del dólar estadounidense también perdió alrededor de un 0,2%, hasta la zona de 101,50, señal de que la fortaleza del yen no obedecía únicamente a una debilidad generalizada del dólar.
Los movimientos cambiarios seguían siendo relativamente moderados. La continuidad del avance del yen dependerá, en parte, de que los flujos defensivos se mantengan durante las sesiones europea y estadounidense.
Tecnología y semiconductores concentran las caídas
Las bolsas asiáticas bajaron de forma generalizada, con las compañías tecnológicas y de semiconductores entre las más castigadas. El Hang Seng perdió un 3,1%, el KOSPI surcoreano cayó un 3,5%, el Nikkei 225 retrocedió un 2,7% y el TAIEX de Taiwán cedió un 1,8%, tras girarse a la baja después de comenzar la jornada al alza.
Samsung Electronics y SK Hynix sufrieron fuertes caídas en Corea del Sur. En Japón, Tokyo Electron y Disco estuvieron entre las empresas vinculadas a los semiconductores sometidas a presión. Los resultados empresariales recientes no han disipado por completo las dudas sobre las valoraciones de las inversiones en inteligencia artificial y sus condiciones de financiación. Los inversores siguen evaluando si el gasto de capital en IA generará rentabilidad suficiente. Dado el peso de las tecnológicas en los índices regionales, el retroceso del sector arrastró al conjunto del mercado.
La renta variable de Hong Kong también se vio presionada por la moderación de las expectativas de nuevos estímulos económicos en China. El PIB chino creció un 4,5% interanual en el tercer trimestre, por encima del 4,4% previsto por el mercado, y avanzó un 4,6% en los nueve primeros meses del año. Tras conocerse el dato, algunos inversores consideraron que podría haber menos necesidad de nuevas medidas de gran escala para alcanzar el objetivo de crecimiento anual. El Hang Seng Tech sufrió una presión mayor, con caídas entre grandes compañías como Alibaba y Tencent.
El descenso de las bolsas regionales coincidió con un avance general del yen y pesó especialmente sobre los dólares australiano y neozelandés, sensibles al riesgo. El repliegue del mercado respondió a varios factores: las dudas sobre el retorno de las inversiones en IA, los cambios en las expectativas de apoyo económico en China y otras fuerzas macroeconómicas. El Brent se mantuvo por encima de los 110 dólares por barril, lo que añadió incertidumbre, aunque no fue el principal factor detrás de los movimientos inmediatos de las divisas.
Las expectativas de tipos del RBA no frenan al yen
La caída del dólar australiano destacó porque Andrew Hauser, vicegobernador del RBA, había afirmado anteriormente que las perspectivas de inflación se habían deteriorado de forma sustancial. Sus comentarios llevaron al mercado a elevar la probabilidad de una subida de tipos en noviembre. Los swaps de índices a un día situaban el 21 de octubre en un 52,0% la probabilidad implícita de un alza ese mes, frente al 23,2% previo a las declaraciones de Hauser.
La mejora de las expectativas sobre los tipos no evitó que el AUD/JPY bajara. Con el yen fortaleciéndose al mismo tiempo que caían las bolsas asiáticas, el sentimiento de riesgo pesó temporalmente más en el cruce que el respaldo de los tipos australianos.
Esto no significa que hayan desaparecido las expectativas de un endurecimiento de la política del RBA. Sí muestra hasta qué punto los cambios en el posicionamiento general del mercado pueden influir en los cruces de divisas. El IPC de Australia del tercer trimestre, previsto para el 28 de octubre, será la próxima señal relevante para la política monetaria.
El AUD/JPY pierde el soporte de 110,37
El AUD/JPY fue rechazado en la zona de 111,04-111,19. Esta franja reúne el retroceso del 38,2% de la caída desde 114,95 hasta 108,62, situado en 111,04; una resistencia horizontal en 111,13, y la media móvil exponencial diaria de 55 sesiones, próxima a 111,19. Tras no consolidar una ruptura por encima de ese rango, el cruce cayó por debajo del soporte de corto plazo en torno a 110,37. El movimiento apunta a que el rebote desde 108,62 pudo terminar en 111,30.
La caída mantiene vigente el descenso iniciado en 114,95 y hace que el avance reciente parezca más un rebote correctivo que un cambio de tendencia confirmado. Si el AUD/JPY vuelve a probar los 108,62 y los rompe con claridad, la siguiente zona de referencia se situaría cerca de 107,39: la proyección del 61,8% del tramo de 114,95 a 108,62, medida desde 111,30.
Una recuperación por encima de 111,30 debilitaría el escenario bajista actual y podría prolongar el rebote. La evolución también dependerá de si persiste la aversión al riesgo en los mercados asiáticos.
El USD/JPY pone a prueba los 156,36
El retroceso del USD/JPY ha vuelto a centrar la atención en el soporte de 156,36. El par había rebotado previamente desde 152,87 antes de encontrar resistencia cerca de 159. Mientras se mantenga de forma sostenida por encima de 156,36, el rebote desde 152,87 seguirá intacto desde el punto de vista técnico, por lo que el USD/JPY muestra señales de deterioro menos claras que el AUD/JPY.
Una ruptura firme por debajo de 156,36 completaría un patrón de doble techo formado en torno a 159,02 y 158,94, y sugeriría que el rebote desde 152,87 ha terminado. También confirmaría el rechazo cerca de la media móvil diaria de 55 sesiones y aumentaría la posibilidad de que se reanude el retroceso correctivo desde 163,97. Si después se pierde 152,87, el siguiente nivel de referencia sería 152,16, según la proyección del 61,8% del movimiento desde 163,97 hasta 152,87.
Una vuelta por encima de la zona de 158,94-159,02 debilitaría la estructura bajista que empieza a formarse y reabriría la posibilidad de que el rebote desde 152,87 se prolongue. A diferencia del AUD/JPY, que ya ha perdido un soporte de corto plazo, el USD/JPY se encuentra en una fase más temprana de un posible giro.
Por ahora, el yen se beneficia de la caída de las bolsas asiáticas, aunque las señales técnicas varían entre los cruces. El IPC australiano del tercer trimestre, el 28 de octubre, y la decisión de política monetaria del Banco de Japón, el 30 de octubre, pondrán a prueba la continuidad del actual patrón defensivo liderado por el yen.