La inversión en infraestructura de inteligencia artificial afrontó una semana de presión: cayeron las acciones de varios proveedores de nube, aumentaron los indicadores de riesgo crediticio y SK hynix paralizó los planes para sacar a bolsa en Estados Unidos su negocio de almacenamiento Solidigm, alegando la volatilidad del mercado. Mientras las grandes tecnológicas mantienen el ritmo de gasto en IA, los inversores examinan con más atención la relación entre los costes de financiación, el flujo de caja y la rentabilidad esperada.
Los nuevos proveedores de nube pierden más del 30% en octubre
Tras caer el jueves, el Nasdaq volvió a retroceder el viernes y cerró la semana con una pérdida del 0,7%. Entre las grandes tecnológicas, Alphabet fue la más castigada, con un descenso del 6% antes de publicar sus resultados del tercer trimestre la próxima semana. Microsoft y Amazon también terminaron a la baja, aunque con caídas inferiores al 1%.
Las acciones de proveedores de nube más recientes, como CoreWeave, Nebius e IREN, sufrieron fuertes descensos esta semana. Todas acumulan una caída superior al 30% desde comienzos de octubre. El diferencial de los swaps de incumplimiento crediticio (CDS) de CoreWeave superó el 11%, un nivel que suele asociarse con tensiones financieras. A su vez, la rentabilidad de sus bonos no garantizados con vencimiento en 2031 y 2032 rebasó el 15%. Estos movimientos reflejan una mayor cautela sobre la capacidad de endeudamiento y las condiciones de financiación de algunas empresas de infraestructura para IA.
Dave Mazza, consejero delegado de Roundhill Investments, afirmó que los inversores están tratando a las nuevas empresas de nube como un único grupo y temen que las valoraciones del sector se resientan. La inquietud también se ha extendido fuera de Estados Unidos. La surcoreana Elice Group, proveedora de servicios en la nube, cayó un 30% en su debut bursátil el martes. En Australia, el operador de centros de datos NextDC perdió un 39,5% el miércoles, después de recortar su previsión de beneficios para el conjunto del ejercicio.
El gasto en IA pone a prueba las expectativas de rentabilidad
Durante los últimos dos años, la demanda de IA ha llevado a las grandes tecnológicas a invertir en infraestructura a un ritmo récord. A medida que aumenta el gasto, los inversores cuestionan cada vez más si los rendimientos serán suficientes para cubrir el coste del capital. Analistas de Gartner, firma de investigación y consultoría, prevén que el 80% de las nuevas empresas de nube podrían cerrar o ser adquiridas antes de 2030.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, adoptó un tono más optimista en una reunión de la empresa celebrada esta semana en Berlín. Calificó de «increíble» la demanda de nuevos servicios de nube y señaló que las necesidades de capital superan ampliamente la financiación disponible en la actualidad, aunque espera que la brecha de oferta termine resolviéndose. La capacidad de obtener fondos al ritmo que exige la expansión se ha convertido en un factor central para valorar estas compañías.
SK hynix detiene la evaluación de la OPV de Solidigm
SK hynix anunció el jueves que había dejado de estudiar una oferta pública inicial en Estados Unidos para Solidigm, su filial de almacenamiento. La compañía contemplaba la salida a bolsa como una vía para reducir la carga de inversión y aumentar su capacidad de devolver capital a los accionistas. Para cerrar la evaluación citó las condiciones del mercado y la evolución de las cotizaciones.
SK hynix compró Solidigm a Intel en 2021. La filial fabrica memoria NAND flash y unidades de estado sólido para centros de datos. La decisión llega en un momento de creciente interés por el almacenamiento necesario para la IA y muestra cómo la volatilidad puede alterar los planes de financiación y cotización de las empresas. Con la OPV en suspenso, los inversores seguirán atentos a cómo SK hynix financia el negocio y sus necesidades de inversión.
Meta entra en flujo de caja libre negativo y los CDS marcan máximos
Las calificaciones crediticias de las principales tecnológicas siguen dentro del grado de inversión, pero el endeudamiento y el gasto de expansión están bajo un escrutinio creciente. El flujo de caja libre de Meta pasó a terreno negativo en el tercer trimestre, con un déficit superior a 2.000 millones de dólares. La empresa también elevó de 130.000 a 135.000 millones de dólares el límite inferior de su previsión de inversión de capital para todo el año.
Meta indicó que sus compromisos de arrendamiento y otras obligaciones contractuales sumarán unos 825.000 millones de dólares en los próximos años. Más de 450.000 millones corresponden a acuerdos no cancelables de tipo «take-or-pay», que obligan a pagar por los servicios contratados aunque no se utilicen. Las acciones de la compañía cayeron un 7% el jueves y el diferencial de sus CDS a cinco años superó los 124 puntos básicos, un récord.
Los diferenciales de CDS de Nvidia y Oracle también alcanzaron máximos esta semana: 126 y 343 puntos básicos, respectivamente. Las acciones de Oracle han perdido más de un tercio de su valor este año, mientras los inversores sopesan la posibilidad de una rebaja de su calificación crediticia.
John Williams, responsable de derivados del despacho Milbank, señaló que los inversores están recurriendo a herramientas más amplias que los CDS para gestionar los riesgos asociados a la inversión en IA. Tanto quienes mantienen una visión optimista como quienes son más cautos necesitan instrumentos adecuados para gestionar el riesgo cuando grandes sumas de capital fluyen hacia el sector, afirmó. Brian Stutland, gestor de carteras de Equity Armor Investments, añadió que la inversión en IA está vinculada al mercado en su conjunto y que los inversores vigilan si los riesgos de un área pueden extenderse a otras partes del Nasdaq.
La atención del mercado ya no se centra solo en la demanda de IA: también abarca la sostenibilidad del flujo de caja, el coste de la deuda y el gasto necesario para ampliar la capacidad.