Lime debutó en Bolsa en julio con una valoración cercana a los 1.700 millones de dólares, tras recuperarse de una caída del 95% de sus ingresos durante la pandemia. Su CEO, Wayne Ting, atribuye la remontada a vehículos más duraderos, una mejora de la rentabilidad por unidad y el crecimiento de los ingresos, factores que han diferenciado a la empresa de patinetes y bicicletas compartidos de su competidor Bird, que quebró. Ting también encuentra un paralelismo entre la recuperación de Lime y la suya propia, después de sufrir un ictus grave y someterse a una operación cerebral: ambas, afirma, requieren avanzar paso a paso.
Ting habla de su recuperación tras el ictus
En un acto del sector tecnológico, Ting contó a la entrevistadora Katie Roof que, durante su hospitalización el año pasado, le costaba encontrar ejemplos de CEO que hablaran abiertamente de recuperarse de un ictus. Espera que su experiencia pueda servir de apoyo a otras personas que busquen ayuda o consejo.
A su juicio, la cultura de Silicon Valley suele premiar la resistencia y la intensidad, lo que puede llevar a los directivos a ocultar su vulnerabilidad y a no reconocer que también son humanos. Ting describió su recuperación como una mejora del «1%» cada día, un enfoque que también aplica a los esfuerzos de Lime por reforzar el negocio.
Vehículos más duraderos y crecimiento en San Francisco
Lime llegó a tener que renovar toda su flota cada mes. Según Ting, los nuevos diseños de patinetes y bicicletas pueden permanecer en servicio más de cinco años, lo que alarga su vida útil y mejora la economía de la operación.
La adopción de la micromovilidad compartida requiere tiempo, señaló. En San Francisco, uno de los mercados más consolidados de Lime, la empresa todavía registra un crecimiento interanual del 100%. La cifra apunta a margen de expansión incluso en ciudades maduras, aunque mantener ese ritmo dependerá de la gestión de la flota y de que siga habiendo demanda.
Durante la pandemia, los ingresos de Lime cayeron un 95%. Desde entonces, la empresa ha reajustado su actividad en un mercado competitivo, en el que se ha enfrentado a rivales como Bird. Antes de incorporarse a Lime, Ting fue jefe de gabinete de Uber. Al recordar los cambios culturales en la compañía tras la llegada de Dara Khosrowshahi como CEO, afirmó que había defendido dar más importancia a la sostenibilidad de las operaciones.
La participación de Uber y la quiebra de Bird, bajo la lupa
Uber posee alrededor de una cuarta parte de Lime y permite reservar sus patinetes desde la aplicación. La alianza da a Lime acceso a una plataforma de gran alcance y ha contribuido a que siga siendo uno de los pocos operadores de micromovilidad con escala tras la guerra de los patinetes de la década de 2010.
Lime captó cerca de 167 millones de dólares en su salida a Bolsa. Sus acciones subieron en un momento de finales del verano, pero después retrocedieron hacia la valoración de su debut, de unos 1.700 millones de dólares. La evolución muestra que la cotización posterior a la OPV no ha seguido una trayectoria lineal, mientras los inversores evalúan el crecimiento de la empresa junto con sus resultados operativos.
Bird llegó a despertar más interés en los mercados de capitales que Lime, pero solicitó la quiebra a finales de 2023. Ting recordó que los inversores preguntaron repetidamente por Bird durante la gira de presentación de la OPV de Lime. En su opinión, la escala de Lime, la mejora de la rentabilidad por unidad y el crecimiento financiero han contribuido a convencer a Wall Street de que la compañía podría evitar un desenlace similar.
Ting también cuestionó la idea de hacer cualquier cosa para ganar. Las ventajas a corto plazo obtenidas mediante prácticas inadecuadas, dijo, acaban teniendo consecuencias. Tras su salida a Bolsa, la prueba para Lime será mantener sus vehículos en servicio durante más tiempo, seguir mejorando la rentabilidad por unidad y sostener el crecimiento en un mercado competitivo.