Goldman Sachs elevó de 220 a 230 dólares su precio objetivo para SpaceX y mantuvo su recomendación de compra. El movimiento llevó a Jim Cramer, presentador de “Mad Money” en CNBC, a reconsiderar la base de las valoraciones anteriores de los analistas. Cramer señaló que la revisión sugiere que esas estimaciones no eran simples conjeturas, aunque todavía no prevé incorporar SpaceX a la cartera del fondo benéfico que gestiona. El cambio también pone de relieve la revisión de las expectativas de crecimiento y la persistente división de Wall Street sobre el valor de la compañía.
Goldman revisa al alza su objetivo por segunda vez
Goldman Sachs fue uno de los principales colocadores de la salida a bolsa de SpaceX en junio. El analista Eric Sheridan inició la cobertura en julio con un precio objetivo de 205 dólares. Desde entonces, el banco ha elevado su previsión en dos ocasiones: hasta 220 dólares el 5 de agosto y ahora hasta 230 dólares.
Cramer consideró difícil justificar el objetivo de 220 dólares cuando las acciones de SpaceX cotizaban cerca de 120 dólares. Desde entonces, el valor ha subido y cerró a 171,92 dólares el 6 de octubre. La última revisión de Goldman cambió la percepción de Cramer sobre el trabajo de los analistas. En su opinión, podría indicar que sus valoraciones incorporan un cierto grado de rigor.
Cramer también señaló que, en el caso de las acciones especulativas, los analistas suelen elevar sus objetivos después de que las compras hayan llevado la cotización por encima de sus previsiones anteriores. A su juicio, el movimiento de Goldman fue distinto: el banco estaría ajustando su valoración en función de las perspectivas de la compañía, en lugar de limitarse a seguir el precio de mercado.
La demanda de computación para inteligencia artificial, en el centro de la tesis
El análisis de Goldman citó las expectativas de crecimiento de la capacidad de computación para inteligencia artificial, así como de los ingresos y los márgenes. Cramer vinculó esa perspectiva con la demanda de capacidad de computación de SpaceX para aplicaciones de inteligencia artificial y afirmó que ayuda a explicar el plan de la compañía para invertir 40.000 millones de dólares en chips.
El debate sobre la valoración, por tanto, va más allá del negocio espacial de SpaceX y abarca también la infraestructura de inteligencia artificial y la demanda de recursos informáticos. Si se cumplen las previsiones de ingresos y márgenes, estas podrían influir en la forma en que los inversores evalúan el potencial de crecimiento de la compañía. Sin embargo, la información disponible no precisa cuándo se materializarían esas expectativas ni qué ingresos podrían generar. El objetivo de Goldman sigue siendo una previsión, no una medida de resultados ya obtenidos.
Cramer afirmó que la historia de crecimiento de SpaceX podría avanzar más rápido que la de Tesla, aunque insistió en que la compañía no encaja en el fondo benéfico que gestiona. Su visión positiva sobre las perspectivas de SpaceX no implica que el fondo vaya a mantener acciones de la empresa.
Los bancos siguen muy alejados en la valoración de SpaceX
Las estimaciones de Wall Street muestran una amplia dispersión. El 5 de agosto, cuando Goldman elevó su objetivo hasta 220 dólares, Deutsche Bank redujo el suyo de 255 a 235 dólares. Morgan Stanley mantiene un objetivo de 300 dólares, uno de los más altos entre los cuatro bancos principales que participaron en la salida a bolsa de SpaceX.
El nuevo objetivo de Goldman, de 230 dólares, queda por debajo de los 300 dólares de Morgan Stanley y ligeramente por debajo de los 235 dólares revisados por Deutsche Bank. La diferencia refleja las distintas perspectivas sobre el crecimiento de SpaceX, la demanda de computación para inteligencia artificial y su posible rentabilidad. Para los inversores que siguen la acción, la relación entre sus recientes avances y las previsiones de los analistas —así como la capacidad de las actividades vinculadas a la inteligencia artificial para convertirse en ingresos reales— sigue siendo el punto central del debate sobre su valoración.