Firmus Grid, empresa australiana de centros de datos respaldada por Nvidia, cerró el jueves el libro de órdenes de su prevista oferta pública inicial (OPV). Sin embargo, el precio y la estructura de la operación siguen sin estar claros, y persisten las dudas sobre si la salida a bolsa llegará a completarse.
Firmus cierra el proceso de colocación
El libro de órdenes se cerró el jueves por la mañana en Australia. Personas familiarizadas con el asunto señalaron que, en ese momento, no había una conclusión clara sobre el precio de la oferta ni sobre las condiciones concretas de la operación. Hablaron bajo condición de anonimato porque la información no se había hecho pública.
Un representante de Firmus no había respondido a una solicitud de comentarios cuando se conoció el cierre. Tampoco se habían confirmado el precio definitivo, el tamaño final de la oferta ni el calendario de los próximos pasos. El cierre del libro de órdenes no significa, por sí solo, que la OPV ya tenga precio o se haya completado.
Persisten las dudas sobre la continuidad de la OPV
Durante el proceso hubo presión sobre la demanda y aumentó la inquietud de los inversores ante la posibilidad de que la operación se retirara. Para que una salida a bolsa avance según lo previsto, son determinantes tanto el interés de los compradores como el acuerdo sobre el precio. Mientras no se definan el precio y las condiciones, los inversores tienen poca visibilidad sobre la oferta final.
La preparación de la OPV también ha centrado la atención en la cantidad de acciones que saldrían al mercado y en su distribución. Entre las cuestiones planteadas figuran la posibilidad de que los primeros inversores reciban una asignación considerable y que los colocadores estudien modificar el precio de la oferta. Al cierre del libro de órdenes del jueves, Firmus no había divulgado información que confirmara el precio o la estructura definitivos.
La financiación de los centros de datos, en primer plano
Firmus busca cotizar en un momento en que las empresas de centros de datos recurren a los mercados para captar capital y los inversores evalúan la demanda de nuevas emisiones. El respaldo de Nvidia no ha despejado las dudas sobre las condiciones de la OPV ni sobre el nivel de suscripciones. El precio final, el reparto de las acciones y la decisión de completar o no la operación serán datos clave para valorar su financiación.
A 8 de octubre, el único hecho confirmado era que el libro de órdenes se había cerrado según lo previsto. Aún no se había informado de si Firmus había fijado el precio, modificado las condiciones o decidido completar la OPV.