Las bolsas de Estados Unidos cerraron en negativo tras una semana volátil, mientras el repunte del petróleo por las renovadas tensiones en Oriente Medio pesó sobre el ánimo del mercado. Los inversores centran ahora su atención en la próxima reunión de la Reserva Federal y en una intensa agenda de resultados empresariales. El Nasdaq Composite llegó a acercarse a las ganancias el viernes, pero terminó la sesión con una caída del 0,2%.
Las tensiones en Oriente Medio añaden incertidumbre al petróleo
El fuerte encarecimiento del crudo fue uno de los factores que marcaron las oscilaciones del mercado esta semana. La preocupación por posibles nuevos ataques en los que pudieran participar Estados Unidos e Irán elevó la incertidumbre en los mercados energéticos y presionó a la renta variable. No se precisó cuánto subió el petróleo ni cuál fue el balance semanal de los demás principales índices estadounidenses, por lo que no es posible comparar el comportamiento de los distintos sectores.
Para los inversores en acciones, la evolución geopolítica y los precios de la energía forman parte del mismo cuadro de riesgos. No se detallaron efectos concretos sobre los costes empresariales, las expectativas de inflación o valores individuales.
El Nasdaq no logra mantener el intento de rebote
El Nasdaq Composite trató de avanzar durante la sesión del viernes, pero acabó perdiendo un 0,2%. Las compras no bastaron para llevar al índice a terreno positivo al cierre. No se facilitaron los cambios semanales de los índices ni los cierres del Dow Jones Industrial Average y el S&P 500.
La Fed y los resultados empresariales, en el foco
Los inversores se preparan para la próxima reunión de la Reserva Federal, coincidiendo con el inicio de una serie de publicaciones de resultados empresariales. Las deliberaciones sobre política monetaria y los datos de las compañías llegarán en la misma etapa, aunque no se ofrecieron detalles sobre el resultado de la reunión, las empresas que presentarán cuentas o las previsiones de beneficios.
A corto plazo, la atención estará en la reunión de la Fed, los resultados corporativos y la evolución de las tensiones en Oriente Medio y de los precios del petróleo.