Al 17 de septiembre, Eric Balchunas, analista sénior de ETF de Bloomberg, estimaba que los ETF de bitcoin podrían llegar a gestionar tres veces los activos de los ETF de oro. Con las cifras actuales, ese escenario implicaría que los activos de los ETF de bitcoin pasaran de unos 95.800 millones de dólares a cerca de 1,85 billones, aproximadamente 19 veces su nivel actual.
La estimación no constituye un objetivo de precio para bitcoin. Sí apunta, en cambio, a una posible ampliación de la base de capital y a un papel más relevante del activo en las carteras tradicionales, a medida que los ETF lo incorporan a canales de inversión ya establecidos. El resultado dependería de la continuidad de las entradas de capital, del precio de bitcoin, de las posiciones mantenidas por los fondos y del ritmo de crecimiento de los ETF de oro.
Los inversores jóvenes podrían ampliar la base de financiación
El primer argumento de Balchunas, expuesto en redes sociales, es que bitcoin y el oro atraen a grupos de inversores diferentes. Una encuesta de Pew Research realizada en 2026 mostró que el 26% de los estadounidenses de entre 18 y 29 años había utilizado criptomonedas, frente al 28% de las personas de 30 a 49 años y el 10% de quienes tenían 50 años o más.
Estos porcentajes no significan que los inversores más jóvenes vayan a comprometer de inmediato cantidades de capital similares. Sin embargo, a medida que ese grupo acumule patrimonio, su asignación a bitcoin podría cambiar. La propiedad de ETF de oro, por el contrario, suele estar más concentrada entre los inversores de mayor edad.
La participación institucional aún tiene margen
La presencia institucional en los ETF estadounidenses de bitcoin es otro de los factores que respaldan el potencial de crecimiento a largo plazo. En el primer trimestre de 2026, los inversores profesionales representaban alrededor del 21% de los activos de los ETF estadounidenses de bitcoin. Los asesores de inversión mantenían una exposición equivalente a unos 150.000 BTC, mientras que la exposición vinculada a bancos se había cuadruplicado frente al año anterior.
Las cifras muestran que las instituciones ya han entrado en el mercado de ETF de bitcoin al contado, pero no indican que la adopción institucional haya concluido. Los asesores de inversión, los bancos y otros inversores profesionales todavía deben evaluar la volatilidad, las correlaciones y la liquidez de bitcoin. Las estructuras de ETF podrían seguir siendo uno de los principales canales para que las instituciones obtengan exposición al activo.
El crecimiento adicional de la participación institucional dependerá de varios factores, entre ellos el tratamiento regulatorio de estos productos, los mecanismos de custodia, los requisitos de gestión de riesgos y los cambios en la correlación de bitcoin con otros activos. Una mayor cuota institucional no se traduciría automáticamente en entradas netas sostenidas.
Los canales tradicionales acumulan 54.600 millones en entradas netas
Los ETF estadounidenses de bitcoin han captado alrededor de 54.600 millones de dólares en entradas netas acumuladas desde su lanzamiento. Entre sus emisores figuran grandes gestoras como BlackRock y Fidelity. Sus redes de distribución y plataformas de productos de inversión han introducido bitcoin en segmentos del sistema financiero tradicional que antes se concentraban principalmente en acciones, bonos y oro.
Balchunas señaló que los ETF de bitcoin cuentan actualmente con un impulso comercial y de ventas mayor que los ETF de oro. Pocas instituciones promocionan de forma activa y continuada los ETF de oro, mientras que los productos de bitcoin cuentan con más emisores, canales de distribución mayorista y asesores de inversión que los respaldan. Además, han atraído una mayor atención del mercado.
Las entradas netas y los activos bajo gestión no son magnitudes equivalentes. Los activos de un ETF pueden aumentar porque los inversores aportan dinero nuevo, pero también porque sube el precio de bitcoin. Por ello, las entradas históricas no bastan por sí solas para calcular un volumen futuro de activos.
El escenario apunta a entre 488.000 y 732.000 dólares por BTC
Los ETF estadounidenses de bitcoin mantienen actualmente unos 1,26 millones de BTC en conjunto. Si sus activos alcanzaran 1,85 billones de dólares y sus posiciones aumentaran hasta 2,52 millones de BTC, una simple división entre activos y tenencias implicaría un precio de bitcoin cercano a 732.000 dólares.
Si las posiciones de los ETF aumentaran en cambio hasta unos 3,78 millones de BTC, el triple del nivel actual, el precio implícito sería de aproximadamente 488.000 dólares. El cálculo produce un intervalo ilustrativo de entre 488.000 y 732.000 dólares, equivalente a unas seis o diez veces el precio actual.
Se trata de un cálculo de escenario basado en los activos y las posiciones de los ETF, no de una previsión de precios ni de un objetivo de inversión. Los activos de los ETF de oro podrían seguir creciendo, mientras que los ETF de bitcoin podrían acumular patrimonio mediante una combinación de apreciación del precio y nuevas compras de BTC. Cada una de esas vías daría lugar a precios implícitos diferentes.
Por tanto, la tesis de Balchunas debe entenderse como una hipótesis sobre la posible escala de la asignación de capital a largo plazo, no como una previsión sobre la dirección de bitcoin en el corto plazo. Entre los datos que habrá que seguir figuran los flujos netos de los ETF estadounidenses de bitcoin, los cambios en las posiciones institucionales, la cantidad de BTC que incorporen efectivamente los fondos y la evolución simultánea de los activos de los ETF de oro.