Después de que la Reserva Federal de Estados Unidos subiera los tipos de interés en septiembre de 2026, Jim Cramer, presentador de Mad Money en CNBC, revisó el comportamiento de los sectores bursátiles estadounidenses durante los tres ciclos de endurecimiento monetario anteriores. El registro histórico muestra que los sectores que lideran justo después de la primera subida no necesariamente mantienen esa ventaja durante todo el ciclo. Por ello, conviene distinguir entre los primeros meses, la fase intermedia y el periodo completo de endurecimiento.
La decisión de septiembre fue la primera subida de tipos de la Fed desde 2023. En ese momento, el banco central señaló como factores principales la persistencia de las presiones inflacionistas, la resistencia del mercado laboral y el encarecimiento del petróleo relacionado con el conflicto en Oriente Medio. Un shock petrolero provocado por acontecimientos geopolíticos se diferencia de la inflación tradicional generada por una demanda económica intensa, una distinción relevante frente a anteriores ciclos de subidas.
Las defensivas lideraron tras la subida de 2015
Cramer centró su análisis en el ciclo de subidas que se extendió de diciembre de 2015 a diciembre de 2018 y lo dividió en tres etapas. Durante los tres meses posteriores al primer incremento, sectores defensivos como los servicios públicos, los bienes de consumo básico y el inmobiliario estuvieron entre los que mejor se comportaron. Los inversores favorecieron entonces industrias con flujos de caja relativamente estables y menor sensibilidad al ciclo económico.
El sector de servicios de comunicación también apareció cerca de los primeros puestos, aunque Cramer señaló que el resultado requiere contexto. Esta clasificación sectorial se introdujo después del periodo analizado y los datos históricos reflejan en gran medida el comportamiento de la industria de telecomunicaciones. En 2015, las acciones de telecomunicaciones se consideraban generalmente activos defensivos, lo que ayudó al grupo a rendir bien después de la subida inicial.
Energía y materiales ganaron fuerza en la fase intermedia
La imagen cambió al medir el comportamiento desde la primera subida hasta la segunda, un intervalo de aproximadamente un año. La energía se situó entre los sectores más fuertes y los materiales también registraron un buen desempeño. En cambio, sanidad, inmobiliario y bienes de consumo básico pasaron a formar parte del grupo con peores resultados durante ese periodo.
Cramer explicó que la inflación se mantenía relativamente moderada y que las preocupaciones por una recesión económica eran limitadas. Por ese motivo, los sectores financiero e industrial también se situaron entre los de mejor comportamiento. Las acciones financieras suelen reaccionar a las expectativas de tipos más altos, pero su evolución también depende del crecimiento económico, las condiciones crediticias y la percepción de los inversores sobre el riesgo de recesión. Una sola subida de tipos no determina el resultado de todo un ciclo de endurecimiento.
Tecnología lideró durante los tres años completos
Cuando el periodo de medición se amplió a los tres años completos, entre 2015 y 2018, el sector de tecnologías de la información pasó a ser el principal destacado. Los bienes de consumo discrecional y el sector financiero también superaron al mercado en general, en un contexto de resistencia económica que favorecía relativamente a los valores cíclicos y financieros.
Por el contrario, los servicios de comunicación, los bienes de consumo básico, la energía y los materiales retrocedieron en la clasificación a medida que la Reserva Federal intensificaba gradualmente su campaña de endurecimiento. El cambio indica que los inversores pueden buscar inicialmente activos defensivos cuando comienzan a subir los tipos y revisar después sus preferencias al valorar el crecimiento económico, los beneficios empresariales y la duración probable de una política restrictiva. Esa reevaluación puede redirigir el capital hacia la tecnología, las finanzas u otros sectores cíclicos.
Cramer también advirtió de que «cada ciclo de subidas de tipos es diferente». La observación resulta especialmente relevante para el mercado actual. El comportamiento histórico de los sectores puede servir como marco de comparación, pero no sustituye al análisis de la inflación, el empleo, los beneficios empresariales y los precios de las materias primas en el ciclo vigente.
El petróleo introduce una variable distinta
Una de las principales diferencias del ciclo actual es que el aumento del precio del petróleo está impulsado más por la guerra y las tensiones geopolíticas que por un crecimiento generalizado de la demanda económica. Un petróleo más caro eleva los costes de empresas y consumidores y complica la lucha de la Reserva Federal contra la inflación. La duración del shock dependerá, sin embargo, de las condiciones de oferta, de la evolución del conflicto y de la trayectoria posterior de los precios energéticos.
Cramer señaló que, si el petróleo retrocede hacia unos 80 dólares por barril, podría disminuir la presión para aplicar nuevas subidas de tipos. Si el shock geopolítico desaparece con relativa rapidez, la capacidad de los sectores defensivos para liderar la fase inicial, como ocurrió tras la primera subida de 2015, seguirá dependiendo de la velocidad con la que bajen los precios del crudo y de cómo los inversores revisen su visión sobre el crecimiento económico.
Para los mercados de acciones y criptomonedas, la rotación sectorial afecta a algo más que a las valoraciones bursátiles tradicionales. También puede influir en el apetito general de los inversores por los activos de riesgo. Por ahora, el dato central es que la Reserva Federal inició en septiembre de 2026 su primer ciclo de subidas desde 2023. La trayectoria posterior de la política monetaria y el comportamiento relativo de cada sector seguirán vinculados a la inflación, los datos de empleo y los movimientos del precio del petróleo.