El viceprimer ministro de Rusia, Alexander Novak, declaró el jueves que, para garantizar la seguridad energética nacional, el gobierno ruso está preparado para volver a implementar una prohibición de exportación de gasolina si es necesario. Novak reveló que este viernes convocará a las principales compañías petroleras del país a una reunión de emergencia para llevar a cabo una profunda discusión sobre la situación actual del suministro en el mercado de combustibles y las medidas de restricción de exportaciones. A pesar de la persistente manipulación geopolítica, Novak destacó especialmente la recuperación del valor de los productos energéticos rusos, señalando que los precios de transacción del crudo insignia de Rusia, el Urales, y sus productos relacionados ya prácticamente han alcanzado el nivel del Brent, incluso algunas lotes registran una prima más alta.
Presiones de oferta y demanda
Según datos de la industria citados por Reuters, el año pasado Rusia exportó cerca de 5 millones de toneladas de gasolina, lo que equivale a un volumen de exportación diario de aproximadamente 117,100 barriles. Sin embargo, debido a que recientemente ha habido un notable aumento en los ataques de drones de Ucrania contra la infraestructura de refinerías en Rusia, parte de la capacidad de refinación se ha visto obligada a detenerse. Durante el auge estacional de la demanda del año pasado, ya se informaron notables escaseces de suministro de gasolina en partes controladas por Rusia y otras áreas. El gobierno ruso ha implementado repetidas veces medidas de restricción de exportación para estabilizar los precios de los combustibles domésticos y garantizar las necesidades agrícolas y de defensa.
Impacto en el mercado
Análisis de mercado sugieren que un potencial cambio en las exportaciones rusas intensificará aún más la escasez del mercado mundial de productos refinados en el contexto de la guerra en el Medio Oriente. En el contexto de la paridad de precios entre el crudo Urales y el de referencia internacional, las compañías petroleras rusas están enfrentando una intervención administrativa al equilibrar los intereses entre exportación y suministro doméstico. La reunión del viernes será una señal importante para evaluar el cambio de estrategia energética de Rusia; si la prohibición vuelve a entrar en vigor, se espera que las primas en el mercado spot de diésel y gasolina en todo el mundo vuelvan a aumentar.