
El martes (13 de mayo), en la sesión asiática, el mercado del oro aún no se ha recuperado de la turbulencia del "Lunes Negro". El oro al contado ronda los 3238 dólares por onza, mientras la actitud del mercado sigue en proceso de recuperación. En la jornada anterior, el precio del oro sufrió una fuerte caída, desplomándose casi un 3% en un solo día, registrando su peor caída diaria desde 2025.
Panorámica de la caída del oro: Aturdido por una presión de venta sin precedentes
El 12 de mayo, los mercados financieros globales sufrieron un cambio repentino, y los alcistas del oro enfrentaron una derrota colectiva. El oro al contado cayó momentáneamente a 3207.73 dólares por onza, cerrando en 3234.79 dólares. El contrato principal de futuros de oro de COMEX se desplomó un 3.5% a 3228 dólares, mostrando una gran vela negra en el gráfico diario, sorprendiendo al mercado.
Esta caída fue provocada por un sorprendente alivio en las relaciones comerciales entre China y Estados Unidos. Una declaración conjunta anunciada por ambas naciones informó que los aranceles punitivos se reducirán drásticamente: las tarifas estadounidenses sobre productos chinos se reducirán del 145% al 30%, y China también reducirá sus aranceles del 125% al 10%. Este "acuerdo de tregua" de 90 días superó las expectativas del mercado, lo que llevó a los inversores a retirar rápidamente sus fondos del oro y otros activos de refugio.
Tres factores negativos letales que barrieron con el oro
- Debilitamiento del atractivo como refugio:
El oro siempre se ha considerado un "tesoro en tiempos convulsos". Pero con la mejora de las relaciones entre China y Estados Unidos, su atractivo como activo de refugio disminuyó bruscamente. Adrian Ash de BullionVault destacó que la reacción del mercado ante las políticas cambiantes de la Casa Blanca finalmente se convirtió en el desencadenante de la caída del precio del oro. - El fortalecimiento del dólar presiona el precio del oro:
El índice del dólar aumentó un 1.5% en el mismo día, superando la barrera de 101 hasta 101.97, alcanzando su nivel más alto en dos meses. El aumento del dólar hace que el oro sea más caro para los compradores extranjeros, y sumado al alza en los rendimientos de los bonos estadounidenses, ambos factores debilitaron el atractivo del oro. - Flujo de capital hacia activos de riesgo:
Los inversores rápidamente rebalancearon su cartera hacia los mercados de riesgo. El S&P 500 subió un 3.26%, y el Nasdaq se disparó un 4.35%, mientras que el índice de volatilidad VIX cayó por debajo de 20. Un analista de UBS comentó: "Cuando el rendimiento diario de las acciones supera el aumento anual del oro, el capital naturalmente se dirige hacia el mercado bursátil".
Corrientes subyacentes del mercado: el punto de inflexión del oro podría no estar lejos
A pesar de la retirada temporal del sentimiento de refugio, no se deben ignorar las variables potenciales del mercado:
- La política de la Reserva Federal sigue siendo incierta:
El presidente de la Reserva Federal de Chicago, Goolsbee, indicó que el 30% restante de los aranceles aún podría provocar presiones inflacionarias. Aunque el mercado espera ampliamente que la Reserva Federal posponga la reducción de tasas hasta septiembre, si los datos del IPC de esta semana superan las expectativas, podría reavivar el papel del oro como protección contra la inflación. - Riesgos geopolíticos aún acechan:
Las tensiones entre India y Pakistán, junto con un incierto panorama de negociaciones entre Rusia y Ucrania, constituyen posibles eventos "cisne negro" geopolíticos. El Banco de Holanda advirtió: "Vender oro ahora es como tirar un paraguas en un día lluvioso". - La demanda física podría sostener el precio del oro:
Citibank señaló que hay un fuerte soporte de compra física por debajo de los 3200 dólares, especialmente con la inminente temporada de bodas en India.
¿Tiene el oro una "segunda primavera"?
A corto plazo, el mercado aún necesita tiempo para digerir la reacción ante esta situación inesperada. Goldman Sachs ha reducido su pronóstico para el precio del oro a 3150 dólares en los próximos tres meses, pero mantiene su objetivo de fin de año en 3600 dólares, argumentando que "la tendencia de compra de oro por los bancos centrales a nivel mundial y el proceso de monetización de deuda son irreversibles".

