
Operar en oro se convierte en la transacción más concurrida para los gestores de fondos
El último informe mensual de la Encuesta de Gestores de Fondos Globales de octubre de Bank of America (BofA) muestra que el oro ha alcanzado el máximo nivel en la asignación de activos por parte de los inversores, convirtiéndose en la transacción más concurrida del momento. Con la caída de las expectativas de inflación y las señales cada vez más claras de relajación por parte de la Reserva Federal, el sentimiento de aversión al riesgo en el mercado ha aumentado significativamente, haciendo que el oro vuelva a ser el principal destino de los flujos de capital.
La encuesta revela que más del 40% de los gestores de fondos encuestados creen que el precio del oro tiene potencial para subir en los próximos tres meses. Este porcentaje ha alcanzado su punto más alto en 2023. Los analistas destacan que, en un contexto donde la Reserva Federal podría iniciar un ciclo de recortes de tasas hacia finales de año, la disminución de las tasas reales es un factor clave que apoya el aumento del precio del oro.
Además, la reciente debilidad del dólar ha aumentado aún más la atracción por los metales preciosos. Algunas instituciones pronostican que si la Reserva Federal recorta las tasas en octubre o diciembre, el precio del oro podría superar el umbral psicológico de 2600 dólares por onza.
Incremento en la tolerancia al riesgo entre los inversores; el optimismo sobre el mercado accionario aumenta
A pesar de que el oro se ha convertido en el activo de refugio más popular, los resultados de la encuesta también muestran un aumento en la tolerancia general al riesgo por parte de los inversores. El optimismo hacia el mercado accionario entre los gestores de fondos globales ha alcanzado su nivel más alto desde febrero de este año, indicando un creciente optimismo en una posible recuperación económica suave.
Bank of America señala que la intención de los inversores de asignar recursos a los sectores de tecnología, energía y finanzas ha aumentado significativamente, particularmente en acciones relacionadas con inteligencia artificial, semiconductores y energías renovables.
No obstante, este optimismo también viene acompañado de preocupaciones sobre riesgos potenciales. La encuesta indica que aproximadamente el 34% de los encuestados cree que el mercado accionario está subiendo demasiado rápido y que las valoraciones podrían estar en un intervalo "elevado", especialmente en el caso de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial, las cuales se consideran podrían estar experimentando señales de burbuja estructural.
La "burbuja de IA" se considera el mayor riesgo extremo
La encuesta de Bank of America revela que los gestores de fondos consideran que el "estallido de la burbuja de inteligencia artificial" es el mayor riesgo extremo que enfrenta actualmente el mercado, superando las preocupaciones por conflictos geopolíticos y un rebote inflacionario.
Desde 2024, el valor de mercado de las acciones relacionadas con la inteligencia artificial ha aumentado más del 40%, y las relaciones precio-beneficio de algunas empresas líderes han regresado a niveles vistos en la burbuja de las punto-com. La encuesta señala que, aunque la inteligencia artificial sigue considerándose una tecnología clave para impulsar la productividad, su lógica de inversión está cambiando gradualmente de "crecimiento asegurado" a "expectativas saturadas".
Los estrategas de Bank of America comentan: "Las valoraciones de las acciones relacionadas con IA ya están muy elevadas, y si el crecimiento de las ganancias no cumple con las expectativas, el sentimiento de venta entre los inversores podría propagarse rápidamente, desencadenando un ajuste amplio en el mercado".
Oro y IA: los dos polos de la divergencia del mercado
Es notable que esta encuesta revela una clara divergencia en las asignaciones de capital entre los "activos tradicionales de refugio" y los "sectores de alto crecimiento". Las proporciones de asignación en oro, bonos del Tesoro de los Estados Unidos y efectivo han aumentado, mientras que el ritmo de crecimiento en la asignación de acciones tecnológicas de alto riesgo ha disminuido.
Los analistas opinan que esta divergencia refleja una actitud cautelosa por parte de los inversores respecto a la situación macroeconómica global. Aunque a corto plazo el mercado siga persiguiendo los beneficios de la innovación tecnológica, en un entorno donde coinciden ciclos de tasas de interés en descenso y la incertidumbre inflacionaria, las cualidades defensivas del oro son reevaluadas.
El mercado podría entrar en un "período de resonancia entre oro e IA"
En su informe, Bank of America señala que en el próximo trimestre el mercado podría ingresar en una fase de "resonancia entre el oro y la inteligencia artificial": por un lado, las expectativas de políticas monetarias expansivas impulsan los precios de los metales preciosos; por otro, las ganancias materializadas en el sector de IA y la liberación de riesgos determinarán la trayectoria a largo plazo del sector tecnológico.
El informe concluye: "La característica actual del mercado es un 'impulso bipolar': el oro refleja las expectativas de refugio y políticas monetarias expansivas, mientras que la inteligencia artificial representa la innovación y el potencial de crecimiento. La fluctuación de ambos definirá el ritmo del mercado de capitales global en 2025".

