- Los rendimientos de los bonos soberanos de la zona euro repuntaron ligeramente el jueves, pero en general se mantuvieron cerca de los mínimos de la semana, lo que indica que, aunque los inversores no han cambiado completamente a operaciones de relajación, han comenzado a reducir sus apuestas sobre más aumentos de tasas del Banco Central Europeo este año.
- La última declaración de Lagarde enfatiza que, con la caída de los precios del petróleo, los riesgos de inflación y crecimiento en la zona euro están más equilibrados que hace unas semanas, lo que ha llevado al mercado a reducir la probabilidad de otro aumento de tasas este año del casi 100% a aproximadamente el 87%.
- En contraste con la moderación de las expectativas del Banco Central Europeo, la postura agresiva de la Reserva Federal de EE. UU. sigue siendo clara. El diferencial de rendimiento a dos años entre Alemania y EE. UU. se amplió a 165 puntos básicos, cerca de su nivel más alto desde septiembre del año pasado, lo que muestra que la divergencia de políticas en el mercado de bonos global se está profundizando.
Declaraciones de Lagarde reducen expectativas de ajuste
Lagarde no emitió nuevas señales contundentes, sino que enfatizó que, tras la caída de los precios del petróleo, la distribución de riesgos es más equilibrada. Esta formulación fue interpretada por los operadores como que el Banco Central Europeo no tiene prisa por seguir aumentando las tasas de interés, y aunque los rendimientos de los bonos alemanes a corto plazo repuntaron, aún se mantienen cerca de los mínimos de la etapa.
Tendencia cautelosa en bonos alemanes
El rendimiento de los bonos alemanes a dos años se reporta en 2.529%, y el de diez años en 2.94%, ambos con un aumento moderado. Esta reacción del mercado sugiere que se está realizando un ajuste de posiciones antes de la publicación de los datos de empleo no agrícola, en lugar de apostar anticipadamente por un repunte de la economía europea.
Postura de la Fed impulsa ampliación de diferenciales
Walsh insiste en mantener el objetivo de inflación del 2%, lo que refuerza la expectativa de que las tasas de interés en EE. UU. se mantendrán altas por más tiempo. Por esta razón, el diferencial de dos años entre EE. UU. y Alemania sigue ampliándose, convirtiéndose en un factor importante en la reciente volatilidad de divisas y bonos.
Datos de empleo no agrícola, clave para precios a corto plazo
El próximo informe de empleo no agrícola de junio en EE. UU. influirá directamente en las expectativas relativas de los dos principales bancos centrales. Si el empleo sigue desacelerándose, el diferencial podría converger temporalmente; si los datos son sólidos, la negociación de la divergencia de políticas entre Europa y EE. UU. podría continuar.