
El pasado viernes, el dólar cayó en todos los sectores del mercado de divisas debido a que el presidente de Estados Unidos, Trump, nuevamente emitió fuertes señales comerciales, sugiriendo imponer aranceles de hasta el 50% sobre productos de la UE a partir del 1 de junio. Esto provocó preocupación en el mercado sobre las perspectivas económicas y comerciales globales. Como resultado, los inversores vendieron dólares y se volcaron hacia activos refugio.
Trump declaró en redes sociales que las negociaciones comerciales con la UE no han avanzado en absoluto y criticó a la UE por ser "muy difícil de tratar". También amenazó con imponer un arancel de importación del 25% a los teléfonos inteligentes de Apple y Samsung producidos en el extranjero, lo que provocó una fuerte reacción en el mercado y aumentó la aversión al riesgo a nivel global.
Como consecuencia de estas noticias, el tipo de cambio del dólar frente al yen japonés cayó un 1%, a 142.48, el nivel más bajo en dos semanas. En la semana, el dólar frente al yen registró una caída acumulada del 2.2%, marcando el mayor descenso semanal desde principios de abril.
Mientras tanto, el euro mostró fortaleza, subiendo un 0.8% frente al dólar, a 1.1363 dólares, alcanzando un máximo de dos semanas y registrando el mayor aumento semanal en seis semanas. El índice del dólar cayó un 0.8%, alcanzando un nuevo mínimo de casi un mes de 99.09, con una caída semanal del 1.9%, representando el peor desempeño desde principios de abril.
Además, la libra esterlina también se benefició de la debilidad del dólar. La libra subió un 0.9% frente al dólar, a 1.3533 dólares, alcanzando un máximo de más de tres años. La libra subió un 1% en la semana, el mayor incremento semanal en cinco semanas.
El yen, como moneda refugio, también encontró apoyo. Anteriormente, Japón informó que la tasa de inflación anual subyacente de abril alcanzó su punto más alto en más de dos años, lo que aumentó las expectativas de un nuevo aumento de tasas de interés en Japón este año. La inflación en Japón combinada con la presión de Trump sobre la estructura comercial global hizo que la demanda de yenes aumentara aún más.
Al mismo tiempo, la incertidumbre sobre la política fiscal de Estados Unidos también se convirtió en un factor que presiona al dólar. El Secretario del Tesoro de Estados Unidos indicó que las declaraciones de Trump reflejan su descontento con el lento progreso en las negociaciones con la UE. El mercado también presta mucha atención a la última propuesta de recorte de impuestos de Estados Unidos, que fue aprobada por un estrecho margen en la Cámara de Representantes y se espera que genere debates prolongados en el Senado, aumentando aún más la incertidumbre sobre las perspectivas políticas.
Además, la deuda monumental de Estados Unidos de 36 billones de dólares también ha captado la atención del mercado. Previamente, Moody's redujo la calificación de la deuda de Estados Unidos, lo que provocó preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos, ejerciendo presión sobre el dólar.
En conjunto, la amenaza de altos aranceles por parte de Trump, el riesgo fiscal de Estados Unidos y el aumento de la aversión al riesgo global son múltiples factores que han contribuido a la reciente corrección significativa del dólar. A corto plazo, el mercado de divisas podría seguir dominado por la incertidumbre política y económica.

