
El won surcoreano nuevamente bajo presión, alcanza mínimo de quince años
El won surcoreano ha seguido debilitándose frente al dólar recientemente, acercándose a su nivel más bajo desde la crisis financiera global de 2008, generando alta atención en el mercado sobre la posible intervención cambiaria del Banco de Corea. Los datos muestran que el tipo de cambio del won frente al dólar cayó hasta cerca de 1480, a un paso de alcanzar su mínimo histórico. Aunque experimentó un ligero repunte en la sesión matutina asiática, la tendencia general sigue en un rango débil.
Desde la segunda mitad de 2024, el won se ha depreciado en aproximadamente un 6%, convirtiéndose en una de las monedas principales con peor rendimiento en la región Asia-Pacífico. Los analistas señalan que la debilidad del won no es un evento a corto plazo, sino el resultado de la continua salida de capitales, el estrechamiento del superávit comercial y las expectativas de un débil crecimiento económico en Corea del Sur.
Salida de capital extranjero y expectativas de reformas
La caída del won está estrechamente relacionada con los cambios estructurales en el mercado de capitales coreano. Este año, los inversores extranjeros han seguido reduciendo sus inversiones en acciones coreanas. Según datos de la Bolsa de Corea, en octubre las ventas netas de capital extranjero superaron los 50 mil millones de dólares, alcanzando un nuevo máximo semestral.
Además, el gobierno de Corea del Sur anunció a finales de septiembre que abrirá el mecanismo de negociación de won durante 24 horas el próximo año y relajará las restricciones de transacciones entre no residentes. La intención original de esta política era aumentar el grado de internacionalización del won y atraer capital extranjero, pero a corto plazo ha suscitado preocupaciones sobre la liquidez y volatilidad del mercado.
Un analista de divisas con sede en Seúl señaló: "La profundidad del mercado coreano aún no es suficiente para soportar una liberalización total; la cautela o incluso la retirada del capital extranjero es una reacción anticipada al potencial riesgo de volatilidad."
Posición cautelosa del Banco de Corea, señales de intervención borrosas
Ante la acelerada caída del tipo de cambio, el gobernador del Banco de Corea, Lee Chang-yong, declaró que si el mercado muestra "una volatilidad excesiva", el banco central no descarta la posibilidad de una intervención. Sin embargo, también enfatizó que la tendencia actual del won refleja principalmente el aumento de la incertidumbre global y el impacto de las políticas de la Reserva Federal, y que no se debe exagerar su naturaleza de crisis.
Los expertos del sector creen que detrás de la actitud conservadora del Banco de Corea está el complicado equilibrio de políticas que enfrenta: por un lado, la devaluación del won beneficia a las empresas exportadoras; por otro, la presión inflacionaria y el riesgo de salida de capitales podrían intensificarse con el descenso del tipo de cambio.
A diferencia de Japón, que interviene verbalmente con frecuencia para el yen, el Banco de Corea tiende a estabilizar el mercado cambiario utilizando "herramientas implícitas", como guiar a las instituciones estatales a intervenir o ajustar las posiciones en divisas. A finales del año pasado, el Servicio Nacional de Pensiones de Corea (NPS) vendió activos en dólares y aumentó las inversiones en el mercado de acciones locales para mitigar la presión descendente sobre el tipo de cambio.
Constriñe el espacio de maniobra política el escenario macroeconómico
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la tasa de crecimiento económico de Corea en 2025 será solo del 0.9%, la más baja entre las principales economías asiáticas. Las débiles perspectivas de crecimiento limitan el espacio para reducir los tipos de interés, mientras que el alto rendimiento de los bonos restringe aún más la liquidez.
Esta semana, el rendimiento del bono a 10 años de Corea alcanzó un nuevo máximo en 16 meses, reflejando la percepción del mercado de que el ciclo de aflojamiento monetario podría estar llegando a su fin. Si el Banco de Corea interviniera o redujera los tipos de interés prematuramente, podría provocar una aceleración de la salida de capitales, exacerbando la inestabilidad en el mercado financiero.
Por ello, algunos analistas del mercado consideran que las autoridades coreanas podrían optar por una estrategia de "defensa gradual", ajustando las posiciones en divisas a través de fondos estatales y reforzando el control de capital transfronterizo, en lugar de intervenir directamente.
Impacto regional y perspectivas futuras
La debilidad del won no es solo un problema propio de Corea, sino un reflejo de la presión general sobre las monedas asiáticas ante la fortaleza del dólar. El yen ha caído por debajo del nivel de 155, y el rupia india y el peso filipino también se mantienen en mínimos de varios años. La creciente interconexión de las monedas regionales significa que si el mercado coreano experimenta fuertes fluctuaciones, podría desencadenar reacciones en cadena en el sector financiero asiático.
Actualmente, el mercado considera en general que si el won cae por debajo del nivel psicológico de 1500, el Banco de Corea se verá obligado a tomar medidas sustantivas. En las próximas semanas, el flujo de capital extranjero, los datos de inflación de EE. UU. y los cambios en las expectativas de recortes de tasas de la Reserva Federal serán variables clave que afectarán el destino del won.
Como señaló un economista coreano: "La presión sobre el won no solo proviene de la fuerza externa del dólar, sino también de la desconfianza interna, y la confianza es la parte más difícil de intervenir directamente para un banco central."

