
Crítica Central: Antiguos Modelos y Predicciones Fallidas
El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Besent, ha manifestado públicamente que la Reserva Federal continúa con un "pensamiento pasado" tras el último recorte de tasas, y que sus modelos de política y formas de evaluación económica ya no se adaptan al entorno complejo actual. Señaló que, aunque la decisión de reducir las tasas en 25 puntos básicos "es digna de reconocimiento", el tono del comunicado oficial siguiente sigue siendo demasiado cauteloso y carece de proyección hacia el futuro. Besent afirmó que las predicciones de la Reserva Federal sobre la inflación y el PIB "se desvían sistemáticamente de la realidad", mostrando que sus modelos económicos "ya están obsoletos".
Considera que este desfase hace que la respuesta de la política monetaria sea más lenta que los cambios del mercado, "cuando la Reserva Federal todavía depende de datos antiguos, las empresas y el capital ya se han reestructurado".
Proceso de Sucesión: Segunda Ronda de Entrevistas en Diciembre
Besent reveló en una entrevista que el Departamento del Tesoro ha completado la primera ronda de selección y que en diciembre se llevará a cabo la segunda ronda de entrevistas, con el objetivo de que el presidente Trump designe al sucesor de Powell antes de Navidad. Subrayó: "No buscamos a alguien que haga ajustes leves, sino a una persona capaz de reformar el sistema por completo". Actualmente, los cinco finalistas en la lista incluyen a Kevin Hassett, asesor económico de la Casa Blanca, el exgobernador Kevin Warsh, el actual gobernador Christopher Waller, la vicepresidenta Michelle Bowman y el ejecutivo de BlackRock Rick Ried.
Posición de la Casa Blanca e Intenciones de Trump
Recientemente, Trump expresó nuevamente su descontento con el actual presidente, Powell, acusándolo de "falta de juicio". Al mismo tiempo, elogió el desempeño de Besent en el Departamento del Tesoro, indicando "siempre logra estabilizar la situación en momentos de turbulencia del mercado". Aunque Trump insinuó la posibilidad de nominar al propio Besent como presidente de la Reserva Federal, este último ha dejado claro que no aceptará el cargo y se mantendrá al frente del proceso de selección.
Fuentes internas de la Casa Blanca revelan que Trump desea que el nuevo presidente pueda coordinar de manera más efectiva con la política fiscal, mostrando una mayor capacidad de ejecución y comunicación en la interacción entre las políticas monetaria y fiscal.
Divergencias Políticas: Ritmo de Reducción de Tasas y Guía Futura
Esta semana, la Reserva Federal anunció una reducción de tasas de 25 puntos básicos, llevando el rango de tasas al 3.75% - 4.00% para hacer frente al debilitamiento del mercado laboral. No obstante, el comunicado mencionó repetidamente brechas de datos y riesgos de parálisis gubernamental, insinuando una posible pausa en diciembre. Besent expresó un fuerte descontento, afirmando que "la Reserva Federal no debería seguir utilizando la incertidumbre como excusa" y criticó que su estrategia de comunicación "carece de claridad y sentido de responsabilidad". Enfatizó que la elaboración de futuras políticas debe equilibrar "flexibilidad y transparencia" y establecer un mecanismo de revisión de decisiones más eficiente.
Reacción del Mercado y Perspectivas de Reforma Sistémica
El discurso de Besent ha captado la atención del mercado, y los inversores creen en general que esto implica que la tensión entre la Casa Blanca y la Reserva Federal aumentará. Los analistas señalan que si el nuevo presidente proviene del ámbito del equipo del Tesoro, el estilo de política de la Reserva Federal podría pasar de ser "cautelosamente independiente" a "coordinadamente pragmático". Algunos economistas opinan que la "reforma integral" propuesta por Besent podría incluir ajustes en la estructura de votación de las federaciones regionales, optimización de modelos predictivos, y la reducción del lapso entre la toma de decisiones y la retroalimentación del mercado.
En general, la Reserva Federal aún se enfrenta al difícil equilibrio entre el descenso de la inflación y la desaceleración económica, y la elección del sucesor y su dirección determinarán el marco de políticas y la confianza de los mercados globales en los próximos años.

