El mercado global está empezando a aceptar un nuevo escenario macroeconómico: el conflicto en Medio Oriente podría prolongarse y mantener los precios del petróleo alrededor de los 100 dólares a largo plazo.
Esta expectativa está redefiniendo la valoración de activos en los mercados financieros globales.
El riesgo de estanflación regresa
Con el aumento de los precios de la energía, los inversores comienzan a preocuparse de que la economía global entre en una etapa de estanflación.
La estanflación significa que la inflación se mantiene alta mientras el crecimiento económico se desacelera. Esta combinación ejerce presión tanto en el mercado de acciones como en el de bonos.
Recientemente, los mercados bursátiles y de bonos a nivel mundial han caído simultáneamente, reflejando que los inversores están reajustando sus carteras de activos.
Expectativas de tasas de interés cambian significativamente
Las expectativas del mercado sobre la política de la Reserva Federal han cambiado claramente.
A finales de febrero, los operadores esperaban dos recortes de tasas para 2026. Pero ahora el mercado ni siquiera contempla por completo un solo recorte.
Mientras tanto, las expectativas sobre la política del Banco Central Europeo se han vuelto más agresivas. El mercado monetario prevé que el BCE podría elevar las tasas en julio y nuevamente antes de fin de año.
El dólar se convierte en el único activo refugio
En el actual entorno de mercado, el dólar se ha convertido en el principal activo refugio.
Desde que estalló el conflicto, el índice del dólar ha aumentado más del 2%. Al mismo tiempo, los mercados de valores globales han caído en general, y los principales índices de EE. UU. han bajado más del 1.5%.
Los analistas señalan que mientras los precios del petróleo se mantengan altos y el conflicto persista, es probable que la fortaleza del dólar continúe.