
Besent reitera su determinación de reforma al reflexionar sobre los defectos del sistema de regulación bancaria
En la ceremonia de apertura de una conferencia centrada en la regulación financiera, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Besent, declaró con énfasis la necesidad de una renovación sistemática del actual sistema de regulación bancaria. Señaló que el marco regulador actual es complejo e ineficiente, y que algunas normas ya no se ajustan a las necesidades del actual mercado y el desarrollo económico.
Besent subrayó que la regulación financiera en EE. UU. a menudo se caracteriza por una "acumulación de políticas reactivas", lo que conduce a la superposición de múltiples sistemas, reduciendo la eficiencia operativa y limitando la capacidad de crédito de los bancos.
Enfoque en la estructura de requerimientos de capital: propuesta para eliminar el "doble mecanismo"
Uno de los puntos críticos de Besent es la "estructura de requerimientos de capital dual" propuesta en 2023 pero aún no implementada. Esta estructura exige que los bancos usen el conjunto de evaluaciones de riesgo de capital más estricto de dos posibles, lo cual eleva indirectamente el umbral de preparación de capital de los bancos.
Indicó que esta propuesta no se basa en consideraciones de riesgo real, sino que es un intento "artificial" de establecer un límite de capital más alto. Considera que esta medida restringe la eficiencia en el uso de capital de bancos medianos y grandes, y va en contra del enfoque general de "regulación financiera modernizada".
Modernización del sistema financiero: evitar medidas únicas y fomentar mecanismos de elección
Para aumentar la flexibilidad de las políticas, Besent sugiere establecer un "mecanismo de exclusión voluntaria", permitiendo a ciertos bancos no cubiertos por las nuevas normas de capital unirse voluntariamente para obtener una mayor flexibilidad regulatoria. Cree que esta estructura podría guiar racionalmente la liberación de capital, reducir el exceso de fondos en el sistema bancario, y ofrecer una herramienta significativa de alivio, especialmente para los bancos comunitarios pequeños y medianos.
Enfatizó: "La racionalización no es debilitar la regulación, sino hacerla más precisa y adaptable."
El Departamento del Tesoro refuerza su papel de coordinación y llama a la reforma conjunta
En su discurso, Besent aclaró que el Departamento del Tesoro asumirá un papel más fuerte en la regulación financiera. Criticó la fragmentación regulatoria, afirmando que algunas agencias regulatorias tienen "severos intereses egoístas" que obstruyen la formación de consenso para la reforma.
"El Departamento del Tesoro no debería ser solo un observador, sino un iniciador y coordinador de reformas," enfatizó, y prometió impulsar mecanismos de coordinación de políticas más estrechas entre las agencias regulatorias.
Equilibrio entre innovación y estabilidad: objetivos de política hacia el pragmatismo
Besent señaló que, al avanzar en la reforma regulatoria, EE. UU. seguirá manteniendo la seguridad financiera y la protección del consumidor. Considera que el marco regulador debe liberar espacio para la innovación y el potencial de crecimiento económico, asegurando al mismo tiempo la estabilidad sistémica.
Citando el caso del banco de Silicon Valley, subrayó la necesidad de mantener cortafuegos sistémicos ante riesgos extremos. Sin embargo, también advirtió contra la promulgación de normas excesivamente punitivas que restringieran la capacidad de las instituciones financieras para servir a la economía real.
La reforma financiera en Washington reaviva debates: dirección de políticas a seguir
El discurso de Besent indica que el gobierno de Trump está promoviendo políticas de "simplificación" en el ámbito financiero, lo que augura una posible transición de las políticas de supervisión de capital bancario hacia enfoques más flexibles y prácticos.
Actualmente, el mercado está dividido sobre estos ajustes. Por un lado, la industria bancaria acoge con satisfacción la reducción de cargas regulatorias; por otro, algunos analistas temen que un alivio demasiado rápido pueda acumular riesgos financieros. La forma en que el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal equilibren "estabilidad" y "dinamismo" será el centro de atención del mercado en el futuro cercano.

