
El viernes (25 de abril) en la sesión asiática de la mañana, el precio del oro al contado mostró un movimiento de alza y caída. Hasta las 07:52, el precio del oro alcanzó un máximo de 3370.58 dólares por onza, para luego retroceder a cerca de 3350 dólares, donde se mantiene oscilando. Tras una caída abrupta de casi un 3% el miércoles, el jueves el oro experimentó un fuerte rebote, con un aumento diario del 1.83%, cerrando finalmente en 3348.50 dólares. Este rebote fue impulsado principalmente por la debilidad del dólar y la entrada de capitales buscando gangas en el mercado.
Es importante destacar que el martes el precio del oro se disparó a un récord histórico de 3500 dólares, provocado por el temor en el mercado tras la amenaza de Trump de destituir al presidente de la Reserva Federal, Powell. Sin embargo, el miércoles, la actitud de Trump cambió, no solo retiró la amenaza de destitución, sino que también emitió señales de apaciguamiento en la disputa comercial, lo que provocó una caída en el precio del oro. Después, un importante país asiático respondió firmemente, exigiendo que EE.UU. eliminara todas las tarifas y aclaró que no se habían llevado a cabo negociaciones comerciales, lo que avivó nuevamente el sentimiento de refugio seguro en el mercado.
El actual mercado del oro enfrenta un escenario de lucha entre fuerzas compradoras y vendedoras, mientras que la situación de la guerra comercial cae en un estado de "Rashomon". El jueves, un importante país asiático emitió una declaración contundente, solicitando a EE.UU. que si realmente quiere resolver los problemas debería eliminar de inmediato todas las tarifas unilaterales. Esta posición contrasta notablemente con las "señales de negociación" emitidas recientemente por la Casa Blanca, haciendo que el futuro de las relaciones comerciales sea aún más incierto.
Influenciado por esta situación, el índice del dólar cayó un 0.61% el jueves, a 99.29, mientras que el oro recibió un fuerte apoyo de compras de refugio. Analistas del mercado advierten que la gran diferencia en las posiciones de EE.UU. y China respecto al tema comercial continuará afectando las tendencias del mercado. A pesar del fortalecimiento temporal del dólar debido a la actitud más conciliadora de Trump, el jueves nuevamente mostró signos de debilidad. Mientras tanto, las acciones estadounidenses continuaron su tendencia de alza, con los tres principales índices bursátiles mostrando importantes aumentos, y el índice S&P 500 subiendo un 2.03%, siendo las acciones tecnológicas las principales responsables del crecimiento.
En cuanto a la Reserva Federal, los datos económicos muestran un comportamiento mixto, con pedidos de bienes duraderos superando las expectativas, pero las solicitudes de subsidio por desempleo permaneciendo estancadas. Los funcionarios de la Reserva Federal mantienen una actitud de espera en cuanto a las políticas actuales. El gobernador Waller declaró que al menos hasta julio no se podría evaluar el impacto específico de las políticas arancelarias. En una entrevista, Waller comentó que la política monetaria no cambiará de inmediato, sino que solo después del verano se podrá evaluar mejor el efecto de las políticas arancelarias. Por su parte, el presidente de la Reserva Federal de Cleveland, Harker, enfatizó que, en un entorno de alta incertidumbre, se debe mantener la paciencia en las políticas, aunque no se descarta la posibilidad de un ajuste en junio.
Mirando hacia el futuro, el mercado del oro podría entrar en una fase de oscilación en niveles altos. Actualmente, el mercado presenta un "equilibrio de fuerzas", destacándose primero la incertidumbre de la guerra comercial; si EE.UU. insiste en imponer nuevos aranceles, el precio del oro podría intentar nuevamente alcanzar la barrera de los 3500 dólares. En segundo lugar, la incertidumbre en las políticas de la Reserva Federal; si en la reunión de mayo se emiten señales de reducción de tasas, será un punto de inflexión crucial; por último, está la tendencia del dólar, ya que si los datos económicos continúan deteriorándose, el índice del dólar podría caer por debajo del umbral de 99.
Para los inversores, en el corto plazo se pueden centrar en las oportunidades de oscilaciones entre el rango de 3250-3400 dólares, mientras que los inversores a largo plazo podrían optar por una estrategia de acumulación en bajas. En general, la volatilidad en el mercado del oro podría intensificarse aún más, por lo que los inversores necesitan ser más flexibles para enfrentar los cambios en el mercado.
Durante el día de hoy, el mercado continuará atento a la participación de líderes financieros globales en la reunión de primavera del FMI-Banco Mundial, así como a las noticias relacionadas con la situación del comercio internacional y la geopolítica.

