La demanda de metales preciosos físicos siguió creciendo en los nueve primeros meses de 2026, según la Royal Mint, pese a que la inflación persistente y el repunte de los rendimientos de los bonos elevaron el coste de oportunidad de mantener activos que no generan intereses. Los ingresos por las ventas de plata y platino alcanzaron niveles récord en el periodo, mientras la demanda de monedas de oro se recuperó en el tercer trimestre.
Los ingresos por plata aumentan un 295% interanual
La Royal Mint no desglosó los volúmenes exactos vendidos de sus productos de metales preciosos, pero señaló que las compras de lingotes de plata a través de su página web aumentaron un 295% frente al mismo periodo de 2025 durante los nueve primeros meses de 2026. Los ingresos procedentes de los lingotes de platino crecieron un 118% en el mismo periodo. En ambos metales, las ventas acumuladas ya habían superado las registradas en cualquier ejercicio completo anterior, pese a que todavía quedaba un trimestre por contabilizar.
Las monedas de plata se situaron entre los productos con mejor comportamiento. Sus ingresos crecieron un 323% interanual en los tres primeros trimestres. La Royal Mint indicó que esta evolución apuntaba a que algunos inversores estaban buscando otras formas de mantener metales preciosos físicos, lo que ha incrementado el interés por las monedas británicas de metales preciosos.
La demanda de inversión en plata y platino se concentró principalmente al comienzo de 2026, mientras que el interés por el oro mejoró en el tercer trimestre. Los ingresos por compras de monedas de oro aumentaron un 21% entre el segundo y el tercer trimestre, de julio a septiembre. En el conjunto de los nueve primeros meses, los ingresos relacionados con el oro avanzaron un 10% interanual.
Los nuevos clientes ya representan el 29% de los compradores
Stuart O'Reilly, asesor de patrimonio privado de la Royal Mint, afirmó que la base de inversores en oro y plata se estaba ampliando. Los compradores que adquirían metales preciosos por primera vez representaron el 29% del total de clientes en el tercer trimestre, mientras que el número de nuevos clientes aumentó un 13% frente al periodo comprendido entre abril y junio.
O'Reilly señaló que casi tres de cada diez compradores no habían utilizado antes el servicio de inversión en metales preciosos de la Royal Mint. El dato indica que siguen incorporándose nuevos inversores al mercado de metales preciosos físicos pese a un entorno de inversión complejo. También advirtió de que los precios de estos metales podrían mantener una elevada volatilidad.
Las ventas de la Royal Mint contrastan con la demanda en Estados Unidos
El mejor comportamiento de las ventas de la Royal Mint contrasta con la menor demanda de las monedas de oro y plata American Eagle comercializadas por la Casa de la Moneda de Estados Unidos. Los datos mensuales de la institución estadounidense muestran que en 2026 se habían vendido hasta el momento unas 111.500 onzas de oro. Si el ritmo actual se mantiene, el resultado anual podría ser el más débil desde 2000; durante los nueve primeros meses de aquel año, las ventas de oro de la Casa de la Moneda de Estados Unidos sumaron 45.500 onzas.
Los analistas señalaron que la demanda de metales preciosos físicos en Estados Unidos había sido especialmente débil este año. La inflación persistente ha llevado los rendimientos de los bonos por encima del 5%, su nivel más alto en más de dos décadas, aumentando el coste de oportunidad de mantener oro y plata, activos que no ofrecen ingresos por intereses.
Las expectativas de tipos siguen marcando la demanda
La presión inflacionista también ha llevado a la Reserva Federal a mantener una orientación más restrictiva. El mercado espera que la Fed mantenga los tipos sin cambios en la reunión de la próxima semana, aunque las cotizaciones actuales reflejan que los inversores contemplan una posible subida de tipos más adelante este año, seguida de otra en el primer trimestre de 2027.
O'Reilly indicó que la incertidumbre en torno a los presupuestos del Reino Unido, las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos y la trayectoria de los tipos de interés podrían influir en el ánimo de los inversores y en la demanda de metales preciosos durante el cuarto trimestre de 2026. La dirección de los precios del oro y la plata sigue sin estar clara, pero las cifras de la Royal Mint muestran que el interés por la tenencia física no ha desaparecido.