El gobierno de Nueva Zelanda advirtió que, si el conflicto en el Medio Oriente se prolonga hasta fin de año, la presión inflacionaria del país podría aumentar significativamente.
La ministra de Finanzas de Nueva Zelanda, Nicola Willis, declaró el lunes que las proyecciones del Ministerio de Finanzas muestran que, si el conflicto en Irán se prolonga hasta finales de 2026, la tasa de inflación de Nueva Zelanda podría alcanzar el 3.7%.
Esta proyección refleja el impacto del aumento de los precios de la energía en una economía dependiente de las importaciones. Los analistas señalan que los precios sostenidos del petróleo elevarán los costos de transporte, alimentos y electricidad, incrementando así el riesgo inflacionario.