
El jefe del BIS emite una severa advertencia: el impacto de las instituciones no bancarias crece rápidamente
Pablo Hernández de Cos, jefe del Banco de Pagos Internacionales (BIS), declaró recientemente que el mercado global de bonos soberanos está enfrentando una presión estructural proveniente de instituciones financieras no bancarias. Señaló que, a medida que instituciones como los fondos de cobertura juegan un papel cada vez mayor en el comercio de bonos, la volatilidad del mercado podría amplificarse, especialmente en un contexto de niveles de deuda global inusualmente altos y creciente incertidumbre geopolítica.
Según datos citados por el BIS, para finales de 2023, el tamaño de los activos de las instituciones no bancarias ya supera el doble del PIB mundial, superando significativamente al tamaño de los activos del sistema bancario tradicional. Esto significa que las externalidades de sus comportamientos comerciales están ganando relevancia, constituyendo un potencial desafío para la estabilidad financiera global.
El apalancamiento y la descoordinación de plazos constituyen un riesgo: los bonos soberanos son vulnerables al efecto amplificador de choques
Hernández de Cos enfatizó que muchos fondos de cobertura utilizan un apalancamiento significativo al participar en el mercado de bonos soberanos y a menudo gestionan riesgos cambiarios mediante derivados a corto plazo. Este tipo de modelos pueden mejorar la liquidez en tiempos de calma del mercado, pero una vez que surge la volatilidad, la estructura de apalancamiento amplifica rápidamente el riesgo, provocando incrementos no lineales en los rendimientos de los bonos.
Destacó que esta estructura es muy propensa a desencadenar reacciones en cadena ante el aumento de presiones del mercado, convirtiendo las fluctuaciones locales en riesgos sistémicos. "Bajo la influencia conjunta del alto apalancamiento y la descoordinación de plazos, incluso pequeños cambios en los precios pueden generar fuertes impactos".
Analistas de mercado consideran que este tipo de riesgos ya se evidenciaron en la crisis de fondos de pensiones del Reino Unido el año pasado, cuando el rápido aumento de tasas de interés forzó a numerosas instituciones a vender bonos soberanos de manera involuntaria, causando una grave distorsión del mercado.
El "comercio de bases" vuelve a ser el foco regulador: la brecha de transparencia aún no se ha cerrado
Hernández de Cos señaló que el "comercio de bases", una estrategia popular entre los fondos de cobertura en los últimos años, se está extendiendo a nivel global. Esta estrategia utiliza diferencias de precios entre futuros y títulos físicos para realizar arbitrajes con gran apalancamiento, y cuando la liquidez se revierte, amplifica rápidamente el desequilibrio del mercado.
Aunque los reguladores globales han discutido durante mucho tiempo maneras de mejorar la transparencia de estas estrategias, algunas medidas siguen siendo insuficientes en su implementación. El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) intentó promover reformas en las reglas de divulgación, pero no se implementaron completamente.
Expertos señalan que esto dificulta que los reguladores comprendan a tiempo la magnitud del apalancamiento y la concentración de posiciones, lo que impide una evaluación precisa de la exposición al riesgo sistémico.
El BIS pide reformas colaborativas multidisciplinarias para prevenir la transmisión de riesgos entre mercados
Ante el rápido crecimiento del sistema financiero no bancario, Hernández de Cos urge a los responsables políticos de los diferentes países a adoptar una combinación de herramientas políticas más integradas, que incluyan disciplina fiscal, coordinación de políticas monetarias y regulación prudencial. Apunta que si no se controlan eficazmente estos riesgos, el mercado de bonos soberanos podría convertirse en el próximo punto vulnerable financiero.
Resalta que las políticas deben avanzar de manera sincrónica para evitar la arbitrariedad regulatoria. "Encontrar un equilibrio entre los distintos marcos políticos es clave para prevenir futuras crisis".
El FMI también toca la alarma: la exposición bancaria podría amplificar las pérdidas potenciales
El reciente Informe de Estabilidad Financiera Global del Fondo Monetario Internacional (FMI) también señala que, si las instituciones financieras no bancarias enfrentan problemas, la exposición de los bancos a estas podría traer pérdidas significativas, desencadenando una sacudida financiera más amplia.
Analistas consideran que las advertencias consecutivas del BIS y el FMI indican que el sistema financiero global se encuentra en una etapa clave de cambio estructural. A medida que el impacto de las instituciones no bancarias continúa creciendo en los mercados de bonos, derivados y financiamiento, sus actividades podrían convertirse en un factor importante de futuras fluctuaciones del mercado.

