
El aumento en los despidos pone presión en el mercado laboral de EE.UU.
Los últimos datos muestran que el mercado laboral estadounidense está desacelerándose rápidamente, alcanzando un nivel récord de despidos en más de 22 años. Según un informe de la consultora de empleo "Challenger", en octubre las empresas estadounidenses anunciaron más de 150,000 despidos, lo que representa un aumento interanual de más del 170% y un incremento mensual del 183%. Esto indica que las empresas, ante la incertidumbre económica y la creciente presión sobre las ganancias, están acelerando la reducción de costos laborales.
Desde la perspectiva sectorial, la tecnología sigue siendo el área más afectada por los despidos. Analistas afirman que, con el rápido avance de la inteligencia artificial, los puestos tradicionales son reemplazados y las empresas están ajustando sus estructuras para buscar una mayor eficiencia. El mercado generalmente considera que el enfriamiento del mercado laboral en EE.UU. es un presagio de un ciclo económico descendente.
Los gigantes tecnológicos lideran la reducción de puestos
La ola de reestructuración en Silicon Valley se ha intensificado. Los datos indican que en octubre, el total de despidos en la industria tecnológica de EE.UU. superó los 180,000. Gigantes como Intel, Microsoft, Amazon, Meta y Accenture han iniciado una nueva ronda de planes de despido.
Microsoft e Intel han sido los que más han recortado, eliminando cerca de 20,000 y más de 30,000 puestos respectivamente. IBM también ha anunciado que continuará optimizando su estructura de equipos en el cuarto trimestre, afectando a unos 2,700 empleados. Expertos de la industria destacan que estas empresas tecnológicas están redirigiendo fondos hacia inteligencia artificial, computación en la nube y seguridad de datos, reflejando un "reajuste estructural" en el sector.
Además, el gigante logístico United Parcel Service (UPS) planea recortar 14,000 puestos, principalmente en cargos administrativos, para reconfigurar su modelo operativo. Este año, la empresa ya ha eliminado alrededor de 34,000 posiciones, mostrando que la presión laboral ha comenzado a trasladarse de la industria tecnológica a la economía real.
Los departamentos gubernamentales y la política comercial también se ven afectados
La crisis de "parálisis" del gobierno estadounidense ha afectado aún más el empleo en el sector público. Debido a la falta de resolución de las divergencias fiscales en el Congreso, desde principios de octubre, alrededor de 4,000 empleados federales se han visto obligados a salir, con más puestos en riesgo de ser eliminados si las negociaciones presupuestarias continúan estancadas. Se informa que la Oficina de Presupuesto de la Casa Blanca está considerando recortar adicionalmente 10,000 empleos y podría cerrar la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.
Al mismo tiempo, la política de incremento de aranceles de la Casa Blanca está generando nuevas incertidumbres. Varias empresas manufactureras y pequeñas empresas informan que el aumento de los costos de importación y la inestabilidad de las políticas dificultan la ejecución de sus planes de producción y contratación, disminuyendo significativamente la confianza empresarial. Economistas advierten que, si las tensiones comerciales continúan agravándose, la tasa de desempleo en EE.UU. podría aumentar en los próximos meses.
Aumentan las expectativas de recorte de tasas, el mercado apuesta por un giro de la Fed
El rápido deterioro del mercado laboral ha reforzado la apuesta de los inversores por un recorte de tasas de la Reserva Federal en diciembre. El presidente de la Fed de St. Louis, Alberto Musalem, dijo que adoptar una postura acomodaticia frente a la desaceleración del empleo es "realista" para la Fed. Sin embargo, también advirtió que los encargados de política deben equilibrar los objetivos de inflación y empleo, para evitar que una relajación excesiva provoque un rebote en la presión de precios.
La herramienta "FedWatch" del CME (Chicago Mercantile Exchange) muestra que hasta el 7 de noviembre, el mercado estima una probabilidad del 70.6% de que la Fed reduzca las tasas en 25 puntos básicos en diciembre, mientras que la probabilidad de mantener las tasas sin cambios ha caído a menos del 30%. Los analistas coinciden en que, si los próximos datos de empleo e inflación siguen siendo débiles, la medida de recorte de tasas podría formalizarse antes de fin de año.
Presiones económicas y espacio limitado para políticas
Aunque las expectativas de recorte de tasas están en aumento, la confianza del mercado en un aterrizaje suave de la economía estadounidense se está desvaneciendo. La ampliación de los despidos indica que las empresas son cada vez más cautelosas sobre las expectativas de ganancias y demanda futuras. Los altos costos de financiamiento y la presión arancelaria están debilitando la voluntad de expansión de las empresas.
Los economistas señalan que el próximo paso de la Fed será extremadamente delicado: un recorte de tasas demasiado rápido podría estimular un rebote inflacionario, mientras que una acción tardía podría agravar aún más el mercado laboral. En esta lucha política, el "doble equilibrio" entre empleo e inflación se convierte en la mayor prueba para las decisiones de fin de año de la Fed.

