
Musk rechazado para permanecer en el cargo en la Casa Blanca
Según dos personas conocedoras del asunto, el multimillonario estadounidense Elon Musk intentó extender su mandato como “empleado especial del gobierno” en la administración de Trump, pero fue rechazado. Anteriormente, Musk había liderado brevemente el "Departamento de Eficiencia Gubernamental", encargado de reformar y recortar gastos del gobierno federal, con un mandato de 130 días.
La semana pasada, Trump celebró una ceremonia de despedida para Musk en la Casa Blanca, anunciando su salida del cargo. Según se dice, Musk esperaba continuar en el puesto para avanzar en su objetivo de reducir el presupuesto federal en 1 billón de dólares. Sin embargo, la Casa Blanca rechazó claramente su petición.
Crítica feroz tras su salida contra la ley "Grande y Bella"
Tras la negativa, Musk criticó intensamente durante dos días consecutivos en la plataforma social X el proyecto de ley de impuestos y gastos fiscales "Grande y Bella" que promovía el gobierno de Trump. Calificó la ley de "repugnante" e incluso animó al público a llamar a sus congresistas para "matar esta ley" y evitar que Estados Unidos "quiebre".
Las declaraciones de Musk causaron conmoción en el ámbito político de Washington, no solo intensificando las dudas sobre la ley, sino también generando divisiones dentro del grupo de Trump. La congresista republicana Marjorie Taylor Greene expresó abiertamente su oposición al proyecto de ley, mostrando que la influencia de Musk aún es fuerte.
El efecto del déficit de la ley desata controversia
La Oficina de Presupuesto del Congreso de los Estados Unidos (CBO) publicó un informe el día 4 señalando que la ley "Grande y Bella" reduciría los ingresos fiscales en 3.7 billones de dólares en la próxima década y aumentaría el déficit fiscal en 2.4 billones de dólares. Aunque la ley busca impulsar la economía, reducir impuestos y estimular el gasto, su potencial impacto en el déficit se ha convertido en el centro de la controversia.
Los intereses comerciales como posible motivo subyacente
Aliados de Trump familiarizados con el asunto creen que la ira de Musk está estrechamente relacionada con sus intereses comerciales personales. Por un lado, la ley "Grande y Bella" recortó las políticas de crédito fiscal para vehículos eléctricos, impactando directamente los intereses de mercado de Tesla; por otro lado, Musk había sugerido en varias ocasiones que el gobierno adquiriera su sistema de satélites Starlink para el uso de la Administración Federal de Aviación (FAA), pero su propuesta no fue aceptada.
Además, la semana pasada Trump también retiró la nominación de Jared Isaacman, un aliado de Musk y multimillonario, para director de la NASA, profundizando la brecha entre Musk y el gobierno.
Aumentan las diferencias y Tesla podría verse afectada
Un análisis de los medios estadounidenses Axios señala que las diferencias entre Musk y el gobierno de Trump abarcan al menos cuatro aspectos, incluyendo la política de vehículos eléctricos, la adquisición de sistemas de comunicación aérea, la nominación de personal de la NASA y su propia permanencia en un cargo en la Casa Blanca. Esta serie de eventos demuestra que los dos multimillonarios, que una vez fueron cercanos, están tomando caminos divergentes.
Actualmente, Musk no solo enfrenta la presión de la caída en las ventas de Tesla, sino que también enfrenta desafíos a nivel político. El conflicto abierto con el gobierno de Trump podría influir en su futura estrategia en el ámbito político y empresarial en Estados Unidos. Queda por ver si Musk continuará presionando al gobierno a través de plataformas públicas o buscará nuevos aliados políticos.

