Europa está acelerando el avance de una estrategia de "soberanía digital", con Alemania convirtiéndose en la frontera clave en la competencia por la infraestructura de IA.
El gobierno alemán ha propuesto duplicar la capacidad de sus centros de datos y cuadruplicar la potencia de cálculo de IA para 2030. Este plan no solo busca ponerse al día con Estados Unidos y China, sino que también refleja la ansiedad estratégica de Europa en el ámbito de los datos y la potencia de cálculo.
Las herramientas políticas incluyen la optimización del suministro de tierra, la aceleración de la aprobación regulatoria y el ajuste de los mecanismos de incentivos fiscales locales para mejorar la eficiencia en la implementación de proyectos de centros de datos.
Actualmente, la capacidad de los centros de datos de IA en Alemania es de aproximadamente 530 megavatios, y está principalmente operada por gigantes tecnológicos internacionales, lo que muestra que aún existen debilidades en la cadena industrial local.
En el contexto de la geopolítica, las fricciones comerciales y las diferencias en la regulación de datos, Europa está impulsando el control autónomo sobre la infraestructura de IA para reducir la dependencia externa.