
El euro se mantiene firme, el dólar se convierte en la variable clave
Al inicio de la sesión asiática del martes, el euro cotiza cerca de 1.1700 frente al dólar, manteniendo un patrón de oscilación. Aunque el mercado espera la publicación preliminar de la inflación de la zona euro, los analistas coinciden en que el factor clave que afecta el precio a corto plazo sigue siendo el dólar, más que los datos fundamentales del euro. Los inversores centran su atención en el desempeño del mercado laboral estadounidense y en el rumbo de la política de la Reserva Federal, una lógica que sostiene la resiliencia del euro.
Los diferenciales de tipos se convierten en la lógica dominante
Recientemente, el comportamiento del euro está estrechamente relacionado con el diferencial de rendimiento de los bonos a 10 años entre EE.UU. y Alemania, lo que indica que el mercado de divisas está reajustando el nivel de tipo de cambio a través de los diferenciales a largo plazo. Los operadores señalan que, aunque las expectativas de inflación y la política de tipos de interés a corto plazo afectan al euro, las oscilaciones actuales del tipo de cambio reflejan más directamente la tendencia de estrechamiento de los diferenciales.
Si los rendimientos estadounidenses se ven afectados por riesgos políticos y preocupaciones inflacionarias, esto podría acelerar el cambio en los diferenciales y, por ende, fortalecer el euro.
La independencia de la Fed se convierte en el foco de riesgo
La incertidumbre en el entorno político estadounidense se está convirtiendo en el principal impulsor de presión sobre el dólar. Las recientes acciones de Trump hacia la Fed han reavivado las preocupaciones sobre si la independencia del banco central se puede mantener. Si la presión política obliga a la Fed a bajar las tasas antes de tiempo mientras los datos económicos siguen siendo resilientes, los inversores podrían cuestionar la credibilidad a largo plazo de la política.
Una vez que el mercado comience a dudar de los objetivos a mediano plazo de la Fed, la atracción del dólar disminuirá y el euro podría recibir un impulso adicional.
Llega un período de datos intensos, el informe de empleo es el más esperado
La próxima semana, EE.UU. presentará una serie de datos económicos importantes. Aunque índices como el ISM y encuestas de vacantes laborales traerán volatilidad a corto plazo, el mercado está más atento al informe de empleo no agrícola del viernes.
Los analistas creen que los datos de empleo serán clave para determinar si la Fed acelera la reducción de tasas. Si la creación de empleo sigue siendo débil mientras la tasa de desempleo aumenta, el dólar podría debilitarse aún más y el euro fortalecerse.
Las señales técnicas favorecen al alza
Desde el punto de vista técnico, el euro frente al dólar se encuentra dentro de un patrón de bandera alcista, con una resistencia a corto plazo alrededor de 1.1720. Si el precio supera y se mantiene en ese nivel, podría desafiar el máximo de julio en 1.1788, con un objetivo adicional hacia 1.1830.
Los soportes se concentran en el rango de 1.1650 a 1.1600; si estos puntos se mantienen, la tendencia alcista general podría continuar. Al mismo tiempo, el indicador de momento RSI sigue al alza y el MACD ha formado un cruce dorado en la zona positiva, fortaleciendo la inclinación alcista del mercado.
La política y la economía resonarán para determinar la dirección
En resumen, el potencial de apreciación del euro dependerá principalmente de si el dólar continúa bajo presión. Los datos de empleo de EE.UU. y la dirección de la política de la Fed siguen siendo las variables clave que determinarán la tendencia a corto plazo, mientras que el riesgo político ofrece incertidumbre adicional.
Los analistas advierten que si el euro logra superar las zonas de resistencia clave, la tendencia alcista podría acelerarse; de lo contrario, si los datos de EE.UU. superan las expectativas, el dólar podría experimentar un rebote temporal, presionando al euro a la baja. De cualquier manera, el comportamiento del mercado en los próximos días será clave para ver si el euro puede lograr una rápida valorización.

