
Rendimiento de los bonos estadounidenses cae bruscamente, el índice del dólar bajo presión
Las recientes declaraciones del presidente estadounidense Trump sobre aranceles han vuelto a sumir a los mercados financieros en un ambiente de tensión. El viernes, el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años cayó al 4.06%, registrando la mayor caída diaria del mes, y el rendimiento de los bonos a 2 años también bajó al 3.52%. A medida que los rendimientos descendieron, el índice del dólar retrocedió rápidamente, terminando su fuerte ascenso previo. Los analistas de mercado generalmente creen que la amenaza arancelaria de Trump no solo ha debilitado el apetito por el riesgo de los inversores, sino que también ha planteado una nueva ronda de incertidumbre sobre las perspectivas del comercio global.
Diferencias en la Reserva Federal no cambian, expectativas de recorte de tasas brindan apoyo
Aunque el dólar está bajo presión, las expectativas de recorte de tasas han proporcionado una cierta estabilidad al mercado. Varios miembros de la Reserva Federal han pronunciado discursos recientemente, enfatizando que la política monetaria debe permanecer flexible para enfrentar una posible desaceleración del mercado laboral. El gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, señaló en un discurso que, aunque los riesgos de inflación persisten, mantener una política laxa ayuda a prevenir que la economía se contraiga en exceso.
Según los datos del mercado de futuros de fondos federales, los inversores casi unánimemente apuestan por una probabilidad del 95% de un recorte de 25 puntos básicos en octubre. Sin embargo, la posibilidad de un recorte adicional en diciembre sigue siendo incierta, disminuyendo la probabilidad del 90% al 80% anterior. El vacío de datos causado por el cierre del gobierno hace que el juicio prospectivo de la trayectoria de la política sea más desafiante.
Estancamiento político en Europa pesa sobre el euro
En el mercado europeo, la agitación política en Francia se ha convertido en el principal factor de presión sobre el euro. El presidente Macron aún no ha encontrado un candidato adecuado para primer ministro, y el mercado está lleno de dudas sobre su capacidad para impulsar un presupuesto restrictivo. El euro frente al dólar ha estado rondando cerca de 1.16, con una caída acumulada durante la semana esperada de cerca del 1.5%, marcando el nivel más bajo en casi dos meses. Los analistas opinan que la incertidumbre política, sumada a la debilidad económica, dificulta que el euro recupere su impulso alcista a corto plazo.
El yen bajo presión, marca caída anual
Mientras tanto, el rendimiento del yen tampoco es alentador. Aunque repuntó brevemente durante la sesión a 152.7 por dólar, sigue estando generalmente débil. Los cambios en el gobierno japonés han enfriado aún más las expectativas de un aumento de tasas. Con Satsuki Katō obteniendo apoyo dentro del partido, se amplifican las probabilidades de que el Banco de Japón mantenga su postura laxa. La caída del yen esta semana se espera que alcance el 3.5%, siendo la mayor caída semanal en un año. Aunque el Ministro de Finanzas japonés Katō reconoce el incremento del riesgo en el mercado de divisas, no ha podido ofrecer medidas concretas, debilitando aún más la confianza del mercado.
Inversores se vuelcan hacia activos de refugio
En el contexto de la volatilidad del dólar y de las principales monedas, el oro y los bonos estadounidenses han vuelto a ser los preferidos por los inversores. Los datos del mercado indican que los fondos de refugio están fluyendo continuamente hacia los metales preciosos y los bonos a largo plazo. Aunque el mercado de acciones ha experimentado un breve repunte impulsado por compras de oportunidad, el apetito general por el riesgo sigue siendo débil.
Políticas y juegos políticos dominan el curso del mercado
De cara al futuro, el enfoque del mercado se centrará en tres aspectos: primero, si el gobierno de EE.UU. puede poner fin al cierre y restaurar la publicación normal de datos económicos; segundo, cómo la Reserva Federal equilibrará la inflación y el empleo; y tercero, las orientaciones políticas y monetarias en Europa y Japón. Los analistas advierten que si los riesgos políticos siguen extendiéndose, el dólar podría presionarse aún más, mientras que el atractivo de los activos de refugio probablemente continuará en aumento.

