Las acciones de General Motors fueron las que más cayeron el martes dentro del S&P 500, después de que el fabricante presentara sus resultados del tercer trimestre. Los ingresos y el beneficio por acción ajustado superaron ligeramente las previsiones de los analistas, pero el aumento de los costes, la revisión de las perspectivas anuales y un nuevo plan de recompra mantuvieron una respuesta cautelosa del mercado.
Los ingresos suben un 2,9%, hasta 50.015 millones de dólares
General Motors registró unas ventas trimestrales de 50.015 millones de dólares, un 2,9% más que un año antes y por encima de los 48.783 millones previstos de media por los analistas consultados por FactSet. El beneficio por acción ajustado aumentó un 32%, hasta 3,70 dólares, superando en un centavo la estimación media.
Los datos mostraron que tanto los ingresos como el beneficio trimestral quedaron modestamente por encima de las expectativas. Sin embargo, los inversores también tuvieron que valorar las crecientes presiones sobre los costes y el cambio en el rango de beneficio previsto para todo el ejercicio, lo que limitó el impacto positivo de la sorpresa trimestral sobre la cotización.
GM estrecha su rango de beneficio anual
GM prevé ahora un beneficio por acción ajustado de entre 12,75 y 13,75 dólares para el conjunto del año, frente a su previsión anterior de entre 12 y 14 dólares. Los dos extremos del nuevo rango están por encima de la estimación previa, aunque el intervalo es considerablemente más estrecho y refleja una visión más concentrada sobre el desempeño esperado de la compañía.
La consejera delegada, Mary Barra, afirmó durante la conferencia con analistas que GM seguía mostrando un buen desempeño pese a las presiones inflacionistas, con los productos digitales como uno de los motores de crecimiento. Los servicios conectados de OnStar han incorporado alrededor de un millón de suscriptores en lo que va de año, mientras que los ingresos reconocidos por el sistema de conducción manos libres Super Cruise aumentaron aproximadamente un 60% interanual en el tercer trimestre.
Barra también señaló que los factores adversos externos eran evidentes y que algunas presiones se estaban intensificando. Describió el camino por delante como más exigente, aunque añadió que GM sigue esperando que 2027 sea un año sólido y posiblemente mejor que 2026, siempre que la demanda de los clientes se mantenga firme y disminuya la presión de las materias primas, la logística y otros costes recientes.
Materias primas y cadena de suministro añadirían unos 2.000 millones de dólares
El director financiero, Paul Jacobson, dijo a los analistas que GM espera que los costes anuales vinculados a materias primas como el acero y el cobre, la logística y los chips de memoria aumenten en unos 2.000 millones de dólares. Por ello, los gastos en materiales y cadena de suministro ocupan un lugar central en la evaluación que hacen los inversores de las perspectivas de beneficio y de la capacidad de la compañía para mantener sus márgenes si cambia la demanda.
GM anunció además un nuevo programa de recompra de acciones por valor de 20.000 millones de dólares. La compañía ya contaba con una autorización de recompra de 6.000 millones, pero la información disponible no indica si ese programa se ha completado ni fija un calendario concreto para la nueva iniciativa.
La recompra no desvía la atención de las previsiones
La nueva autorización indica que GM prevé seguir devolviendo capital a sus accionistas, pero la compañía no comunicó un plazo de ejecución ni los detalles del programa. Al mismo tiempo, el rango de beneficios más estrecho y los aproximadamente 2.000 millones de dólares de costes adicionales llevan a los inversores a valorar conjuntamente los resultados trimestrales, las expectativas de beneficio futuro y la asignación de capital.
Así, los resultados del tercer trimestre de GM quedaron ligeramente por encima de las previsiones, pero no despejaron las dudas sobre los costes operativos ni sobre las perspectivas de beneficio. Que sus acciones fueran las mayores perdedoras del S&P 500 el martes reflejó una reevaluación de las condiciones que sostienen los beneficios futuros, más allá de las cifras destacadas del trimestre.